Los aldeanos locales habían dicho durante mucho tiempo que su dolor y sufrimiento tenían una razón muy específica, pero él nunca les creyó.

Décadas más tarde, se dio cuenta de que tenían razón.

El Sr. Huang de la ciudad de Jingzhou, China, solía ser profesor en una escuela primaria durante la Revolución Cultural. A partir de 1966, la violenta campaña política creada por el Partido Comunista Chino (PCCh) tuvo el objetivo de aniquilar a los llamados “Cuatro Viejos”, cosas viejas, viejas ideas, viejas costumbres y viejos hábitos.

Las prácticas religiosas, las tradiciones sociales, la vestimenta tradicional, los libros.

Un cartel chino a finales de 1966 que muestra cómo lidiar con un supuesto “enemigo del pueblo” durante la Revolución Cultural. (Jean Vincent / AFP / Getty Images) [/ caption]
Huang fue arrastrado por el fervor del PCCh en destruir la cultura tradicional que había existido durante miles de años. Se unió al PCCh y se convirtió en el jefe de la Guardia Roja local.

“En ese momento, las órdenes bajaron desde arriba”, dijo Huang, de acuerdo con Minghui.org. “Los templos locales también se convirtieron en objetivos de destrucción”.

Pero los residentes de su área no querían destruir los templos, porque creían que estaba mal. Tenían miedo de que, si se involucraban en tal cosa, serían castigados por el cielo.

“Yo era uno de los jugadores clave de los Guardias Rojos y era miembro del PCCh, por lo que los líderes me ordenaron tomar un grupo de guardias rojos para destruir esos templos”, dijo Huang.

En ese momento, Huang creía que era un ateo, y siguió las órdenes sin pensarlo dos veces. Condujo a un grupo de guardias rojos a un templo local, e inmediatamente rompió el brazo izquierdo de una estatua de Buda.

Luego ordenó a todos agarrar todas las estatuas de Buda y tirarlas en una pila en el suelo. Vertieron gasolina sobre ellas, y Huang les prendió fuego.

Estatuas budistas son incendiadas durante la Revolución Cultural. (Public Domain)

Después, cuando Huang regresó a casa, se horrorizó al darse cuenta de que no podía mover su brazo izquierdo. No tenía fuerza ni sensación en él, y colgaba flácido a su lado como si estuviera roto. Su brazo derecho también parecía estar afectado. Aunque tenía alguna sensación, estaba rojo, hinchado y muy adolorido, con una sensación de ardor.
Huang fue a ver a un médico, pero su condición parecía ser un misterio.

“Vi todo tipo de médicos, pero nadie pudo diagnosticarme. No hubo mejoría, sin importar qué medicamento o inyecciones tomase”, dijo Huang.

Los aldeanos locales le dijeron a Huang que había recibido “retribución kármica” o castigo debido a sus acciones contra los templos.

“Al principio no les creí”, dijo Huang. Él permaneció con dolor e incomodidad por muchos años.

Décadas más tarde, Huang encontró un libro llamado Los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista. Publicada en 2004, la serie de ensayos describe la naturaleza verdaderamente violenta y destructiva del Partido Comunista, especialmente como se manifestó en China. Ha llevado a millones a renunciar a su membresía en el partido.

Portada de Los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista Chino. (The Epoch Times)

Huang también leyó folletos y artículos escritos por practicantes de Falun Gong, que han sido duramente perseguidos en China desde 1999. La práctica pacífica de qigong, también conocida como Falun Dafa, enseña a las personas a asimilarse a los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Después de pasar por estos documentos, Huang finalmente entendió la verdadera naturaleza del PCCh y que estaba mal destruir los templos y perseguir a personas inocentes. Él juró cortar todos sus lazos con el PCCh.

Huang dijo que el caracter chino de su apellido contiene los trazos del caracter para “gong”, que es el primer caracter de la palabra china para comunismo.

“A partir de ahora, eliminaré esta parte de mi apellido y me libraré del control del PCCh. Utilizaré los trazos restantes, que componen el carácter “tian” como mi apellido, por lo que mi seudónimo ahora es Tian Tian. A partir de ahora, podré vivir una vida feliz”, dijo a los practicantes de Falun Gong en China.

Unas semanas más tarde, el hombre fue capaz de mover su brazo izquierdo, y su brazo derecho ya no tenía ningún dolor. Él estaba emocionado y lleno de alegría.

“Es realmente cierto que uno será bendecido si uno se retira de todas las organizaciones relacionadas con el PCCh”, dijo. “Gasté mucho dinero antes para tratar de encontrar una cura para mis brazos, pero nada funcionó. Ahora, sin gastar un centavo y simplemente accediendo a retirarme del PCCh, estoy curado”.

El “Sr. Tian Tian” les contó a sus compañeros en la adlea su historia, y muchos se sorprendieron.

*Nota del editor:

Falun Dafa es una práctica de cultivación de mente y cuerpo que enseña Verdad, Benevolencia, Tolerancia como una forma de mejorar la salud y el carácter moral y alcanzar la sabiduría espiritual.

Para obtener más información sobre la práctica o descargar “Zhuan Falun”, visite: http://es.falundafa.org/. Todos los libros, música de ejercicio, recursos e instrucciones están disponibles de forma completamente gratuita.

A través de La Gran Época.

Tenía el brazo paralizado y se debía a algo que hizo, décadas más tarde, la verdad sale a la luz
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Categorías: China

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