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Después que el Partido Comunista Chino (PCCh) anunció propuestas para revisar su constitución y la disposición sobre la eliminación de los límites de mandato para su líder, hizo que todos hablaran.

Pero hay otro cambio crítico con repercusiones para el Partido en los próximos años: la constitución designará un nuevo órgano estatal llamado Comisión de Supervisión, el que va a monitorear a los burócratas estatales por corrupción. De las 21 propuestas anunciadas por el PCCh, 11 se referían a la Comisión de Supervisión.

Una nueva organización de lucha contra la corrupción

Después que el actual líder Xi Jinping tomara el poder en 2012, lanzó una campaña anticorrupción arrolladora para purgar al Partido de funcionarios que se comportaron mal, con la agencia del Partido, la Comisión Central de Inspección Disciplinaria (CCDI por sus siglas en inglés) encabezando las investigaciones sobre sus delitos. La campaña continúa hasta el día de hoy.

Ahora la Comisión de Supervisión, una agencia bajo la estructura del estado en lugar de la burocracia partidista, se convertirá en el “máximo órgano de supervisión” del país, según los medios de comunicación estatales. Tendrá supervisión sobre todos los empleados del estado, expandiéndose más allá de la amplitud del CCDI para incluir no solo a funcionarios del gobierno, sino también a trabajadores de las empresas estatales, el sistema educativo, el sistema de salud y más.

La Comisión de Supervisión compartirá responsabilidades con el CCDI. Estará encabezado por un director -que no servirá más de dos mandatos consecutivos-, un subdirector y los miembros del comité.

Patrulla policial frente al juicio judicial de Bo Xilai, un oficial deshonrado que fue sentenciado por delitos de soborno en el Tribunal Popular Intermedio en la ciudad de Jinan, provincia de Shandong, el 26 de agosto de 2013. (Mark Ralston/AFP/Getty Images)

El año pasado el régimen puso en marcha, fases de prueba de la Comisión de Supervisión en la capital de Beijing, la provincia de Shanxi y la provincia de Zhejiang.

Solo en Pekín, el número de militantes del Partido bajo su jurisdicción aumentó de 210.000 a un millón, según los medios de comunicación estatales. Aproximadamente 770 funcionarios fueron transferidos de otros departamentos del PCCh a la nueva comisión.

Durante las investigaciones, se pondrá en marcha un nuevo sistema de “liuzhi” para los casos graves, en el que los sospechosos permanecerán detenidos de tres a seis meses. Si el sospechoso después es sentenciado por cargos-con la ausencia de un estado de derecho en el PCCh, es casi seguro que los sospechosos sean acusados- el tiempo de detención contará para la sentencia de prisión.

Además de esos lugares y la oficina central, el régimen tiene previsto este año ampliar la Comisión a todo el país, a nivel provincial de distritos y de cantones.

‘Corrupción política’

En un artículo de noviembre de 2017, el portavoz del Estado, Xinhua, señaló que la Comisión es un “órgano político” en lugar de ser simplemente una agencia administrativa o judicial. Los observadores de China tomaron nota de la peculiar descripción como sugerencia de que la Comisión se centraría en la “corrupción política”, es decir, en los miembros del Partido que amenazan con usurpar el poder de la facción gobernante. La campaña anticorrupción de Xi Jinping se centró en muchos funcionarios que pertenecían a una facción de la oposición leal al ex jefe del partido Jiang Zemin. Algunos de los principales oficiales de la facción Jiang incluso planearon un golpe de estado.

Al mismo tiempo, el ex zar anticorrupción que encabezó el CCDI, Wang Qishan, escribió un artículo publicado en el periódico del PCCh, People’s Daily, afirmando que la corrupción política era el peor tipo de corrupción.

El ex zar anticorrupción Wang Qishan en la sesión inaugural de la Conferencia Consultiva Política Popular China en Beijing, el 3 de marzo de 2016. (Lintao Zhang/Getty Images)

El analista político Xia Xiaoqiang cree que los comentarios de Wang, insinuaban los objetivos anticorrupción de los dirigentes de Xi Jinping para el futuro.

¿Quién será el próximo zar anticorrupción?

Todavía no se anunció al director de la Comisión, pero algunos especularon que, dado que los directores provinciales actuales en las oficinas de prueba son también los directores provinciales del CCDI (los funcionarios del partido pueden tener múltiples puestos), el actual jefe del CCDI central, Zhao Leji, podría ser el mejor candidato.

Zhao Leji, actual jefe de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria (CCDI), en una reunión con los medios de comunicación del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista Chino, en el Gran Salón del Pueblo de Beijing el 25 de octubre de 2017. (Wang Zhao/AFP/Getty Images)

Sin embargo, algunos observadores también hicieron circular el nombre de Wang Qishan, ya que era la mano derecha de Xi Jinping. Reuters, citando fuentes internas, dijo que Wang se convertirá en vicepresidente con una cartera centrada en los vínculos con Washington. Pero el analista chino Chen Pokong dijo en un reciente video de YouTube que si a Wang también se le asignara esta tarea, la Comisión parecería más bien un organismo de investigación independiente, ya que Wang es un miembro ordinario del partido que, hasta hace poco no tenía su nombre asociado a ningún cargo gubernamental.

Las designaciones del personal serán anunciadas formalmente por el PCCh en marzo, cuando el paso por la legislatura dé por aprobadas las decisiones de los líderes.

A través de La Gran Época.

¿Qué hará el nuevo órgano anticorrupción del régimen chino?
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Categorías: China

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