El Pentágono ordenó a las bases militares estadounidenses en todo el mundo que retiren de las tiendas todos los teléfonos inteligentes producidos por los fabricantes chinos Huawei y ZTE, a fin de no comprometer la seguridad de los integrantes del servicio militar estadounidense.

La semana pasada La Gran Época informó que los teléfonos inteligentes Huawei fabricados en China estaban entre los productos electrónicos que se vendían en las tiendas del Servicio de Intercambio del Ejército y la Fuerza Aérea (AAFES por sus siglas en inglés) de varias bases militares estadounidenses en Alemania. Se supone que los integrantes del servicio militar sólo deben usar los teléfonos en privado, pero los expertos argumentaron que los dispositivos podrían estar espiando a sus usuarios igualmente.

El Pentágono decidió prohibir a las tiendas del Departamento de Servicios de Intercambio que los vendan.

“Los dispositivos Huawei y ZTE pueden representar un riesgo inaceptable para el personal, la información y la misión del Departamento”, informó el portavoz del Pentágono, el mayor Dave Eastburn. “A raíz de esta información, no era prudente que el Departamento continuara vendiéndolos al personal del Departamento de Defensa”.

A los integrantes del servicio militar de Estados Unidos se les sigue permitiendo comprar teléfonos ZTE y Huawei en otros lugares y llevarlos para uso personal. Sin embargo, simplemente por llevar estos teléfonos, los soldados, aunque sólo los usen para sus comunicaciones privadas, corren el riesgo de caer bajo la vigilancia china.

Actualmente, el Pentágono está revisando la posibilidad de emitir una advertencia más amplia a los integrantes del servicio militar de EE.UU. sobre el riesgo de utilizar teléfonos fabricados por estas dos marcas chinas, comentó  Eastburn, aunque el Pentágono no reveló los aspectos técnicos de los posibles amenazas.

Muchos funcionarios de inteligencia y miembros del Congreso de Estados Unidos consideran que los dispositivos Huawei representan una amenaza para la seguridad nacional. En febrero, los jefes de la CIA, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional y otros testificaron ante el Senado, y todos los testigos en la audiencia alegaron que los estadounidenses no deberían usar teléfonos inteligentes chinos fabricados por Huawei y ZTE.

“Estamos profundamente preocupados por los riesgos de permitir que cualquier compañía o entidad que esté en deuda con gobiernos extranjeros que no comparten nuestros valores gane posiciones de poder dentro de nuestras redes de telecomunicaciones”, declaró el director del FBI, Christopher Wray. “Proporciona la capacidad de modificar maliciosamente o robar información, y facilita la capacidad de realizar espionaje no detectado”.

Un informe reciente de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China enfatizó que, en promedio, el 51 por ciento de las partes de los equipos de tecnología informática suministrados al gobierno de Estados Unidos provienen de China. El informe además destacó que la dependencia de partes chinas constituye un gran riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos, la competitividad económica y la privacidad de los ciudadanos estadounidenses.

Huawei fue el objetivo principal del informe el cual también argumenta que la empresa mantiene amplios vínculos con el régimen chino. Ren Zhengfei, el fundador de la empresa, fue un veterano oficial del Ejército Popular de Liberación. Y aún sigue dirigiendo la compañía hoy en día.

Huawei niega sistemáticamente la acusación que sus dispositivos podrían ser utilizados por el régimen chino para espiar y siempre sostuvieron que la empresa es propiedad de sus empleados. Sin embargo, los funcionarios estadounidenses siguen advirtiendo a los estadounidenses de no utilizar los teléfonos chinos Huawei.

A través de La Gran Época.

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Categorías: América China EE.UU

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