Los funcionarios chinos son conocidos por hacer trampa para acumular riqueza, pero ahora fueron expuestos por otro tipo de engaño: falsificar sus credenciales académicas.

Una revista estatal llamada “Half-Month Talk” publicó un artículo el 26 de enero que detalla cómo 142 funcionarios de alto nivel que fueron depurados por corrupción desde la última transición de la dirección del Partido Comunista Chino (PCCh) falsificaron sus antecedentes académicos.

Poco después de ganar el control del PCCh en 2012, Xi Jinping lanzó una campaña anticorrupción para deshacerse de los funcionarios que se comportaron mal y que continúa hasta el día de hoy.

Muchos de esos funcionarios poseían títulos en ámbitos ajenos a su experiencia laboral. Por ejemplo, el ex jefe del Ministerio de Seguridad Pública, Wu Changshun, nunca abandonó la actividad policial, sin embargo recibió un máster en administración de empresas (MBA) y un doctorado en ingeniería en un sector muy especializado de diseño de máquinas.

Mientras tanto, un ex vicegobernador de la provincia de Yunnan, Shen Peiping, se especializó en chino, además recibió un doctorado en geografía de una renombrada universidad de Beijing. Cinco meses después, fue contratado por esa misma universidad para ser profesor en su instituto de recursos naturales.

Otros recibirían títulos de educación superior en períodos de tiempo sorprendentemente cortos. El ex secretario del partido de la provincia de Hebei, Zhou Benshun, recibió una condecoración de abogado en un año, en la Universidad de Wuhan.

Según el currículum vitae del ex jefe del Departamento de Trabajo del Frente Unido en Mongolia Interior, Wang Suyi, estaba estudiando para un doctorado en teoría jurídica y un MBA al mismo tiempo.

Estos funcionarios quieren utilizar títulos académicos como un medio para otorgarse a sí mismos prestigio y aumentar su potencial de promoción, mientras que las universidades y las instituciones de educación superior están ansiosas por complacerlos porque los funcionarios tienen el poder de asignarles recursos, según un experto en el centro de estudios educativos del Instituto de Investigación Educativa Siglo XXI, con sede en Beijing, mencionado en el artículo “Half Month Talk”.

Este tipo de soborno “esto por aquello” beneficia a ambos lados: las universidades obtienen las conexiones políticas que necesitan para prosperar, mientras que los funcionarios pueden mostrar su “inteligencia”.

Algunos funcionarios lo llevan aún más allá. El ex alcalde de Nanjing, Ji Jianye, mientras se estaba doctorando en una prestigiosa universidad de la provincia de Jiangsu, también formaba parte del consejo directivo. Ji podría ayudar a la institución a obtener recursos a través de su cargo público, mientras que su posición en el consejo directivo garantiza una matrícula preferencial para sus hijos en el futuro.

A través de La Gran Época.

Funcionarios chinos corruptos están falsificando sus antecedentes académicos
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Categorías: China

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