Compartir

Cuando Xie Weidong se graduó con una maestría en 1984, parecía como si el Partido Comunista Chino estuviera tomando pequeños pasos hacia la implementación del estado de derecho. Eso fue bajo el gobierno de Deng Xiaoping, el ex líder supremo del Partido, ya que China estaba reconstruyendo y modernizándose a raíz de la Revolución Cultural.

Pero después de siete años como abogado y casi una década como juez del Tribunal Supremo, Xie Weidong renunció en el año 2000, completamente desilusionado con el sistema judicial y el régimen comunista.

En declaraciones recientes a New Tang Dynasty Television y La Gran Época en su nuevo hogar (desde 2014) en Toronto, Xie compartió historias de su tiempo en el sistema judicial del régimen chino desde mediados de los años 1980 al 2000. Sus observaciones hacen eco de lo que los activistas de derechos chinos han estado diciendo durante años sobre cómo el régimen chino considera la ley, no es más que una herramienta ejercida por el Partido Comunista para promover y proteger sus intereses.

Xie Weidong recuerda un incidente en sus días como abogado lo cual sintió era una verdad bien conocida de la justicia en la China comunista. Un cliente potencial entró en su despacho de abogados y le pregunto a la docena de abogados presentes, “Estoy 100 por ciento seguro de que estoy en lo correcto, pero ¿cuáles son mis posibilidades de ganar?”

“Ningún abogado respondió”, dijo Xie.

La falta de reacción de sus anteriores colegas a la consulta del cliente se hizo evidente cuando Xie llegó a ser juez en la Corte Suprema del Pueblo. Una vez, el jefe de la Corte Suprema Popular convocó a un panel judicial en el que Xie estaba, con el solo propósito de instruirlos a que una persona excepcional “no puede perder” el caso que estuvieran presidiendo.

“Estábamos todos atónitos”, dijo Xie. “Cuando un miembro de la sala jurisdiccional preguntó qué razón legal deberíamos dar a la sentencia, el jefe de la Corte Suprema del Pueblo dijo”, usen su imaginación’”.

“¿Es este el estado de derecho?”, Continuó. “Entonces, me di cuenta: Puedes estar absolutamente en lo correcto, pero puedes no ganar; puedes estar absolutamente equivocado, pero puedes no perder. Esta es la realidad en la China de hoy”.

El poder del partido

El jefe del Tribunal Popular Supremo podría actuar con impunidad porque estaba en los libros aceptados del secretario del Partido local, el grupo de elegidos comunistas en una región dijo Xie Weidong. Muchos funcionarios del Partido y empresarios se convierten en aduladores cuando buscan decisiones legales, de negocios o políticas favorables.

De hecho, el juez adulador se convirtió en un arquetipo tan familiar en la China moderna que los dramas de televisión chinas han protagonizado escenas en las que jueces esperan pacientemente toda la noche ante la puerta de un secretario del Partido para obtener instrucciones sobre resoluciones para hacer en el día, Xie observó.

“La ley no es más que una herramienta,” agregó. “El secretario del Partido no entiende de pruebas ante los tribunales o la ley, pero lo que él decide es definitivo”.

Y cuando los secretarios del Partido no tienen ningún interés en un caso, le corresponde a los que están debajo de la cadena política decidir lo que es justo, es como un alto juez del tribunal le explicó una vez a Xie Weidong durante la cena: “Le dije a otros jueces en el tribunal que debemos hacer lo que quiere la presidencia. Cuando al líder no le importa, lo que yo digo va. Si no me importa, entonces depende de ti” realizar la citación.

Es suficiente decir, que verdaderamente nadie en China, desde los ciudadanos comunes a los cuadros del Partido, tienen la protección de la ley, dijo Xie.

Xie también habló brevemente sobre el brutal sistema penitenciario en China: “Ellos te encierran en un cuarto oscuro, y no tendrás ninguna prueba que demuestre que has sido torturado. Los que terminan en sillas de ruedas pueden ser afortunados porque a otros los han convertido en cenizas”.

No es de extrañar que muchos funcionarios del Partido prefieren suicidarse a servir una condena de prisión, agregó.

‘Una despótica dictadura’

La deserción de un ex funcionario en el sistema de seguridad animó un poco a la comunidad pro-democracia china de Canadá.

Sheng Xue, un activista chino-canadiense de derechos humanos y escritor dijo que Xie Weidong ha expuesto las prácticas oscuras del régimen chino.

Es comúnmente conocido entre activistas chinos en el extranjero que “China no tiene independencia judicial”, dijo en una entrevista telefónica. “La voluntad del Partido Comunista determina el resultado de cualquier caso judicial”.

El Partido no solo controla los tribunales. También tiene total dominio sobre el sistema de salud y de educación chino, resultando en una situación similar que se desenvuelve en todo el país, dijo Sheng. “No podemos discutir los problemas con el sistema judicial de China sin dejar de lado el hecho de que el país se encuentra bajo una despótica dictadura”.

A través de La Gran Época.

Ex juez de Corte Suprema habla sobre el oscuro sistema judicial de China
Califique esta publicación

Compartir
Categorías: China

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds