Compartir

El régimen chino propuso oficialmente eliminar el límite de dos mandatos en la posición de mandatario del país establecido en la constitución del Partido Comunista Chino (PCCh), preparando el escenario para que el actual líder Xi Jinping pueda asumir un tercer mandato, o tal vez hasta su muerte.

Los observadores ya habían predicho esta posibilidad cuando Xi no designó a un sucesor para el máximo órgano de toma de decisiones del partido durante el importante cónclave político del pasado octubre, el XIX Congreso Nacional.

La constitución actual limita la posición del mandatario a dos términos de cinco años. Xi está llegando al final de su primer mandato, y estaría dirigiendo el país hasta el año 2022 con un segundo mandato, pero la revisión de la regla podría cambiar eso.

Una vista general del Gran Salón del Pueblo durante el importante cónclave político del Partido Comunista de China, el XIX Congreso Nacional, en Beijing, China, el 24 de octubre de 2017. (Crédito de Lintao Zhang / Getty Images)

La propuesta fue hecha por el Comité Central del PCCh, que tiene 204 miembros de élite del Partido (y 170 suplentes), de acuerdo con la agencia de noticias del régimen, Xinhua, el 25 de febrero.

Según las convenciones del PCCh, el cabecilla del Partido ocupa al mismo tiempo el cargo de secretario general y de jefe militar, cargos que no tienen límites de mandato. Xi podría teóricamente permanecer en cualquier posición, o crear una nueva posición que le permita mantenerse en el poder.

El Comité Central también propuso incorporar en la Constitución el aporte ideológico partidista de Xi, conocido como “Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era”, un cambio que se decidió en octubre durante el congreso del partido.

Los cambios constitucionales se encuentran entre los movimientos de Xi para consolidar aún más su poder dentro de un partido constantemente en lucha de facciones.

Un partido dividido

De hecho, el momento en que se celebrará la próxima reunión del Comité Central, conocida como la tercera sesión plenaria, da pistas sobre las continuas luchas entre facciones dentro de los escalones más altos del Partido.

A celebrarse del 26 al 28 de febrero, allí la élite del partido discutirá las reformas y nombramientos, según Xinhua.

Días más tarde, el 3 y el 5 de marzo, respectivamente, se reunirán el máximo órgano asesor político del Partido, la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, y la legislatura títere, el Congreso Nacional del Pueblo. Estas sesiones se conocen conjuntamente como “Lianghui”, que se traduce en chino como “dos reuniones”.

La apretada e inusual agenda insinúa que Xi todavía no tiene plena autoridad sobre la máxima cúpula del Partido, y que ha encontrado algunos desafíos a su poder por parte de otra facción, según el analista político de China, Chen Pokong.

Chen desglosó el razonamiento detrás de su análisis en un video de YouTube publicado el 24 de febrero.

La separación de solo días entre la tercera sesión plenaria y el Lianghui sugiere que hay algo urgente que Xi necesita atender, antes de que las reformas o las decisiones de cargos reciban la aprobación durante el Lianghui.

Los planes de Xi pueden haber encontrado obstáculos en el Comité Permanente del Politburó, el órgano de toma de decisiones más poderoso del Partido, de ahí la necesidad de Xi de convocar una reunión de emergencia en el Comité Central, donde tiene más apoyo político, dijo Chen.

De los siete miembros del Comité Permanente (de los que Xi forma parte), Wang Huning y Han Zheng tienen relaciones previas con el ex cabecilla del Partido Jiang Zemin, mientras que Li Keqiang y Wang Yang son considerados miembros de la facción “tuanpai” (afiliados a la Liga de la Juventud Comunista). Eso deja solo al propio Xi, a su antiguo subordinado Li Zhanshu y a Zhao Leji, quien ha demostrado su lealtad hacia Xi pero no ha trabajado tan estrechamente con él, según Chen.

Los miembros del Comité Permanente del Politburó (de iz. a der.): Han Zheng, Wang Huning, Li Zhanshu, el líder chino Xi Jinping, el primer ministro Li Keqiang, Wang Yang y Zhao Leji se reúnen con la prensa en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, el 25 de octubre de 2017. (Crédito de Wang Zhao / AFP / Getty Images)

Es posible que los deseos de Xi no hayan cosechado suficiente apoyo dentro de este “equilibrio de poder entre las facciones”, por lo que recurrirá al Comité Central en busca de ayuda, dijo Chen en el video.

Mientras tanto, el momento de la tercera sesión plenaria es inusual por otra razón: el Comité Central suele celebrar una segunda sesión plenaria durante el comienzo del año, donde se discuten los nombramientos, después de lo cual el Lianghui los aprueba en marzo, seguido por el tercera sesión plenaria en otoño, donde se elaboran las reformas del Partido.

Este año, la segunda y la tercera sesión solo están separadas por un mes; la segunda sesión acaba de concluir a mediados de enero. Este calendario señala una vez más la urgencia de lo que Xi quiere hacer, mientras que el hecho de que los nombramientos no se completaron durante la sesión anterior y aún está en la agenda para la tercera sesión, sugiere que las luchas entre facciones acerca de los nombramientos pueden haber estancado las decisiones. “Queda por ver cuánto poder puede atrapar Xi”, dijo Chen.

A través de La Gran Época.

El régimen chino eliminará el límite de mandatos de su líder, en tanto Xi Jinping lucha con facción
Califique esta publicación

Compartir
Categorías: China

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds