El líder chino Xi Jinping sigue encontrando formas de consolidar su poder dentro del Partido.

Su último movimiento consiste en limpiar el municipio de Shanghai, uno de los escondites de sus enemigos políticos.

El Partido Comunista Chino concluyó recientemente los nombramientos de funcionarios en el ámbito regional, una simple formalidad de su legislatura, el Congreso Nacional Popular y su órgano asesor político, la Conferencia Consultiva Política Popular China (CPPCC por sus siglas en inglés).

En Shanghai, el cargo de presidente del CPPCC local correspondió a Dong Yunhu, quien recientemente presidió el departamento de propaganda de la ciudad. Dong reemplazó a Wu Zhiming, que es el sobrino del ex líder del partido Jiang Zemin. Aquellos conectados con Jiang forman una facción de oposición que todavía sigue luchando por el poder contra Xi Jinping y sus aliados.

Jiang subió al poder después de convertirse en alcalde de Shanghai en 1985. Los funcionarios que trabajaron con él durante ese período y ascendieron de rango debido a su patrocinio político son conocidos como parte de la “banda de Shanghai”.

Jiang Zemin en el Gran Salón del Pueblo de Beijing el 8 de noviembre de 2012. (Feng Li/Getty Images)

El reciente cambio de presidente es inusual porque durante más de una década, ese cargo fue ocupado por un nativo de Shanghai o un conocido aliado de Jiang. Dong es de la provincia de Zhejiang y no se involucró con Shanghai hasta que fue nombrado para el cargo en el departamento de propaganda en 2015.

El comentarista político Li Linyi también notó que Wu Zhiming había ascendido gradualmente a su posición de presidente del CPPCC: primero como secretario, luego como vicepresidente y finalmente como presidente. Por lo tanto, se esperaba que el actual secretario del CPPCC, Jiang Ping, fuera el sucesor para la presidencia. El hecho de que Dong Yunhu se adelantara y haya conseguido el cargo indica que la facción de Xi ganó una batalla contra la facción de Jiang, informó Li.

Los altos cargos policiales de Shanghai también fueron cambiados recientemente por funcionarios que nunca antes tuvieron conexiones con Shanghai. La jefatura de la corte suprema de Shanghai fue para Liu Xiaoyun, que anteriormente trabajaba en la provincia de Henan, mientras que la fiscalía superior en la procuraduría de Shanghai fue para Zhang Bencai, procedente de Beijing.

Muchos funcionarios poderosos de Shanghai fueron depurados en medio de la campaña anticorrupción de Xi Jinping, una limpieza interna de cuadros que se comportaron mal lanzada en 2012. Aquellos purgados eran a menudo también miembros de la facción de Jiang.

Un policía hace un gesto ante el Tribunal Intermedio de Shanghai el 8 de agosto de 2014. (Johannes Eisele/AFP/Getty Images)

Por ejemplo, el ex fiscal de Shanghai, Chen Xun, fue destituido por “violar la disciplina del Partido” en marzo de 2017. Los medios de comunicación chinos informaron previamente sobre sus supuestas conexiones con otros miembros corruptos del partido, lo que motivó a ampliar la investigación a más de 100 personas. Copias de denuncias presentadas por los cuadros contra Chen Xun, y que fueron filtradas en la web, alegaron que había robado activos del estado en miles de millones de yuanes (un billón de yuanes equivale a aproximadamente 158 millones de dólares).

En todo el país, la mayoría de los presidentes provinciales del CPPCC también fueron reemplazados: de las 31 provincias y municipios gobernados por el gobierno central de China, sólo 8 conservaron a sus presidentes titulares.

Algunas provincias simplemente fueron cambiadas por otro presidente provincial (el presidente de Henan se convirtió en el presidente de Hebei), mientras que otras fueron sustituidas por funcionarios que anteriormente pertenecieron a departamentos del Partido no relacionados con el CPPCC.

Otros funcionarios de alto nivel, como el recién designado vicegobernador de Yunnan, Wang Xiangang, fueron destituidos de su antiguo lugar de trabajo. Wang había trabajado anteriormente en la burocracia del Partido en Chongqing durante 37 años.

La inusualmente alta rotación de personal parece estar en línea con las recientes declaraciones de Xi Jinping advirtiendo a los miembros del Partido contra la “formación de grupos y facciones”.

Un análisis realizado por Oriental Daily de Hong Kong señaló que los funcionarios arraigados en su política local eventualmente establecen sus propios “feudos”, donde pueden hacer sus propias reglas e ignorar las instrucciones de las autoridades centrales. Xi Jinping parece muy interesado en concentrar el poder en Beijing e impedir que los funcionarios locales formen feudos, dijo el artículo.

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Categorías: China

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