TORONTO – El 5 de mayo de 1818, nació en Alemania un hombre cuyas ideas décadas después de su muerte llevaron a la destrucción masiva de vidas y sociedades.

Exactamente 200 años después de esta fecha, se erigió en Tréveris, la ciudad natal de Marx, una estatua de Carlos Marx entregada por el régimen comunista chino, responsable de la muerte de casi 80 millones de personas, en medio de una gran controversia y protestas de las víctimas de su ideología comunista.

Por pura coincidencia, al otro lado del Atlántico, un grupo de personas, entre ellos políticos y académicos, se reunieron el mismo día en la Universidad de Toronto para celebrar la publicación de un libro de La Gran Época titulado “El objetivo final del Comunismo”.

Peter Kent, diputado canadiense y exministro de gabinete, habla en un foro sobre China y el comunismo en la Universidad de Toronto, el 5 de mayo de 2018. (Omid Ghoreishi/La Gran Época)

Publicado 14 años después de que La Gran Época publicara su primera serie editorial pionera “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista”, el nuevo libro examina los orígenes del comunismo, su naturaleza y su destino.

En la mesa de debate después de la presentación del libro, Peter Kent, miembro del Parlamento canadiense y ex ministro de gabinete, leyó el párrafo inicial de los “Nueve Comentarios” para establecer el tono de la discusión.

“Más de una década después de la caída de la antigua Unión Soviética y de los regímenes comunistas de Europa Oriental, el movimiento comunista internacional fue despreciado en todo el mundo. La desaparición del Partido Comunista Chino es sólo cuestión de tiempo”,  Kent.

“Eso es importante [y] por qué estamos todos aquí hoy”, comentó a la audiencia, “para discutir cuándo podría ocurrir esa desaparición, cómo podría ocurrir esa desaparición, qué sucede mientras tanto, qué debería hacer Canadá, o qué podría tener que hacer Canadá en términos de su política exterior”.

El libro “El objetivo final del Comunismo” publicado por La Gran Época.

“El objetivo final del comunismo” se publica actualmente en chino. Pronto se publicará en inglés un nuevo segmento de la serie sobre el impacto global del comunismo.

Las últimas apariciones del comunismo chino

Poco después de que La Gran Época publicara los “Nueve Comentarios” en 2004, comenzó a recibir declaraciones de personas que anunciaban sus renuncias al Partido Comunista Chino y sus organizaciones afiliadas, los Jóvenes Pioneros Comunistas y la Liga Juvenil Comunista.

Hoy en día, Tuidang, que significa “renunciar al Partido” en chino, se convirtió en un movimiento popular masivo, con más de 300 millones de personas que anunciaron su renuncia. Ese número crece decenas de miles cada día.

“Bravo, felicitaciones y gracias al Centro Tuidang, así como a mis amigos de La Gran Época”, afirmó Consiglio Di Nino, un senador canadiense retirado que sirvió en el Senado de 1990 a 2012.

“Creo que [Tuidang] es realmente la respuesta”.

El Dr. Michael Bonner, un especialista en historia, señaló que para muchos chinos, los “Nueve Comentarios” fueron la primera exposición a los crímenes del comunismo.

(Izq. a der.) El Dr. Frank Xie, profesor adjunto de la Universidad de Carolina del Sur, el Dr. Michael Bonner, especialista en historia, Peter Kent, diputado canadiense y exministro del gabinete, Consiglio Di Nino, senador canadiense retirado, y Sheng Xue, periodista y activista chino-canadiense, participan en un foro sobre China y el comunismo en la Universidad de Toronto, el 5 de mayo de 2018. (Omid Ghoreishi/La Gran Época)

“El fenómeno Tuidang lo aceleró, y hoy 300 millones de personas  renunciaron al Partido Comunista”, agregó.

“El ex presidente polaco Lech Walesa llamó al movimiento Tuidang ‘tsunami de la historia’ y ‘espíritu de libertad y verdad’. Es tentador pensar que estamos siendo testigos de la agonía final del comunismo chino”.

‘Enemigo gigante’

El panel de debate también escuchó al Dr. Frank Xie, profesor asistente de la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Carolina del Sur.

Xie explicó cómo el régimen chino utiliza tácticas comerciales injustas para mantener enormes superávits comerciales cuando trata con países como Estados Unidos y Canadá, para que China pueda seguir acumulando enormes reservas de divisas. La acumulación de estas reservas es lo que le da al Partido la fuerza para reprimir y perseguir a su propio pueblo.

“El pueblo chino ya no cree en el comunismo, y básicamente lo que el régimen está haciendo, es un montón de gente inmoral que quiere mantener su propio poder”.

Sheng Xue, periodista y activista chino-canadiense, describió la difícil situación de los chinos que viven con miedo al régimen, incluso después de haberse mudado al extranjero.

“Estamos viviendo en Canadá, pero no podemos disfrutar plenamente de [la vida] porque tenemos un enemigo gigante detrás”, destacó.

“Si no se liberan del miedo,[no pueden vivir como] seres humanos”.

Por eso, remarcó, “el mundo entero tiene la responsabilidad” de garantizar que el pueblo chino esté libre de este miedo.

“El pueblo chino no puede hacer esto por sí mismo”.

A través de La Gran Época.

El comunismo, China y el movimiento ‘Renunciar al partido’
Califique esta publicación
Categorías: China

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds