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Análisis de las noticias

Si se desata una guerra en la península de Corea, el régimen chino jugará un rol decisivo en el destino de su primo comunista. Pero lo que China hará en defensa de Corea del Norte, depende en gran medida de quién dispare primero y de lo que haga o deje de hacer Rusia.

El destino del gobierno de Kim Jong-un ha estado en manos del gigante asiático desde que los soldados chinos le impidieron a las fuerzas de la ONU barrer con su dictadura, luego del intento de invasión a Corea del Sur en 1950. Y aunque Beijing a menudo ha protegido de mala gana a Pyongyang, su apoyo a los siguientes regímenes de los Kim le trajo beneficios.

Esto explicaría por qué China solo ha hecho lo justo y necesario para aparentar estar cooperando, pero no tanto como para detener los programas de misiles balísticos y nucleares.

“No me convence que China no pueda simplemente llamar a Kim Jong-un y en el curso de una conversación decirle que se baje y desnuclearice”, dice Anders Corr, fundador de la consultora de riesgo Corr Analytics, y publicista del Journal de Riesgo Político.

Camiones esperan en la ciudad fronteriza Dandong, en la provincia de Liaoning, al noreste de China, antes de cruzar el Puente Amistad al pueblo Sinuiju en Corea del Norte, el 5 de septiembre de 2017. (GREG BAKER/AFP/Getty Images)

Corr, quien previamente había aconsejado al Comando del Pacífico de EE. UU. y a las Operaciones Especiales del Comando del Pacífico del mismo país, agrega que los dichos del líder chino Xi Jinping sobre la limitada influencia con Corea del Norte, no son creíbles.

“Yo pienso que sí tienen influencia. Ciertamente, si China impusiera fuertes sanciones económicas sobre Corea del Norte, podría desestabilizarla a tal grado que amenazaría el poder de Kin Jong-un”.

El especialista afirma que el régimen chino tiene la llave para resolver la crisis con Corea del Norte: su comercio exterior. Sin embargo advierte que ha decidido no usarla. Eso puede ser porque Pyongyang distrae a Estados Unidos de asuntos que son importantes para Beijing, como Taiwán y los reclamos territoriales del régimen en los mares de China Meridional y China Oriental.

Pero Corr asegura que el régimen de Kim le representa a Washington una amenaza a su existencia, en el caso de que el ejército norcoreano obtuviera y usara misiles balísticos intercontinentales (ICBM) contra ciudades en Estados Unidos. Tal acción podría destruir el poder económico que actualmente le permite al país americano desplegar su ejército y proveer seguridad en Europa y Asia.

El portaaviones USS Ronald Reagan (CVN-76) durante una visita portuaria en Hong Kong el 2 de octubre de 2017. (Anthony Wallace/AFP/Getty Images)

Si Estados Unidos tuviera que sacar sus fuerzas militares de esos lugares, Rusia y China podrían trasladarse allí, expandiendo su influencia en la región o a través de la ocupación militar.

Es un escenario poco probable y de alto costo, pero uno que debe considerarlo porque el impacto podría ser catastrófico, advierte Corr.

“Es en parte la razón por la cual Corea del Norte representa tal amenaza y por qué EE. UU. está dispuesto a arriesgar potencialmente el conflicto con Corea del Norte”.

China representa del 75 al 90% del comercio exterior de Corea del Norte y ha hecho lo que algunos han descrito como “negligencia consciente” en relación a clausurar las compañías (fachada) norcoreanas en China que obtienen componentes de armamento crítico para el régimen de Kim.

El hecho de que Pyongyang haya lanzado sus misiles intercontinentales de un camión lanzador chino el 28 de noviembre, es uno de los ejemplos más notorios de complicidad. Para evitarse una ronda de sanciones, el mismo fue vendido a Corea haciéndolo pasar por un vehículo de talado de árboles.

Un camión lanzador chino se usa para posicionar al misil Hwasong-15 norcoreano poco antes del lanzamiento el 28 de noviembre del 2017. (Prensa estatal norcoreana)

Mientras tanto, el régimen chino ha tratado de desviar la crítica resaltando que actualmente adhieren a las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobadas en septiembre. Sin embargo, el hecho es que el Partido Comunista Chino controla el Ejército de Liberación del Pueblo, el respaldo que preservó a Corea por 67 años.

El secretario de estado, Rex Tillerson contó en el Foro de Fundación Consejo Atlántico-Corea 2017 el 12 de diciembre, que el presidente de EE. UU. Donald Trump confiaba mucho en que China finalmente apoyara el embargo de petróleo que podía evitar la guerra.

“La última vez que los norcoreanos entraron a la mesa, fue porque China cortó el petróleo. Tres días después los norcoreanos estaban dialogando en la mesa; y el presidente siente que estamos realmente en ese punto”.

Soldados norcoreanos marchan durante un desfile militar en la plaza Kim Il-Sung, durante el 60 aniversario de la amnistía de guerra coreana, Pyongyang, 27 de julio de 2013. (Ed Jones/AFP/Getty Images)

Pero puede que sea demasiado optimista esperar cortar el suministro de petróleo luego de que Corea estuvo a punto de una guerra con misiles ICBM, especialmente teniendo informes verosímiles de que Rusia está dispuesta a arriesgar la condena internacional al aumentar sus exportaciones de petróleo a Corea del Norte.

Y dado que tanto China como Rusia han dicho que no aplicarán más sanciones, la acción militar podría ser la única salida si los Estados Unidos realmente quieren evitar que Corea obtenga misiles nucleares capaces de alcanzar el territorio americano.

Tillerson nos dejó ver un poco de esos esfuerzos para obtener el permiso de China sobre tal acción, al prometer que la invasión sería temporaria.

“Hemos tenido conversaciones de que si algo pasa y tenemos que cruzar alguna línea, le hemos asegurado a China que vamos a ir y regresar al sur del paralelo 38”, dijo.

“Nuestro único objetivo es denuclearizar la península coreana, y eso es todo”.

Marines de Estados Unidos y Corea del Sur toman posición luego de desembarcar en la playa durante un ejercicio anfibio militar conjunto en Pohang, Corea del Sur, el 12 de marzo de 2016. (Kim Jun-bum/Yonhap via AP)

Desde la perspectiva de China, un cambio de régimen no es opción. Beijing ha pedido que Washington prometa no buscar que la dictadura colapse o cambie y que no trate de acelerar una reunificación de Corea del Norte y Sur. Estados Unidos ha también acordado no buscar una razón para enviar fuerzas militares al norte de la zona de desmilitarización que corre a lo largo del paralelo 38.

Pero si las fuerzas estadounidenses fueran a entrar a Corea del Norte, la manera en la que China responda dependerá en gran medida de la razón por la que lo haga, dice Carl Schuster, un capitán retirado de la marina que hoy enseña en la Universidad Pacífico Hawái.

“Digamos que Corea del Norte haga algo estúpido como lanzar un misil que caiga en Corea del Sur, o que impacte una base americana, o que Corea del Norte de pronto dispare artillería a través de la zona desmilitarizada y Seúl; si Corea hace eso, China no tendrá problema en que [Estados Unidos] haga caer al gobierno al suelo”, señala.

Pero hay una diferencia entre golpes aéreos y tropas en tierra, y la manera en la que el régimen chino podría responder a cada uno de esos casos es incierta. Como mínimo, Beijing buscará presión internacional para detener una ofensiva americana.

Pero aunque cruzar el paralelo 38 pueda ser tolerado bajo ciertas circunstancias, tomar la capital norcoreana no lo será, agrega Schuster.

“Si da la apariencia que estamos yendo al norte de Pyongyang, en su mente, eso será una línea roja”.

El hotel Ryugyong en Pyongyang, el 3 de abril de 2011. (Feng Li/Getty Images)

China -plantea el capitán de marina- podría tolerar que las fuerzas americanas crucen la frontera para aplastar al ejército norcoreano, pero es de esperarse que Beijing envíe tropas para ocupar Pyongyang. La capital de Corea del Norte quedaría como una zona a la que no se podría ir, advierte.

“Si Corea del Norte inicia el conflicto, China lo observará de cerca, se preparará para la derrota del régimen de Kim pero no intervendrá si no vamos muy lejos”.

No obstante, toda esa matemática cambia si Rusia se involucra en la ecuación. Schuster dice que China se podría ver forzada a defender Corea del Norte si Rusia comenzara a enviar tropas.

“China se preocuparía por la influencia de Rusia allí”, apunta.

“Pero sacando una situación como esa, China dejaría que al régimen norcoreano le pateen la cabeza. Ya sea que permitan que el régimen caiga o no, es otra historia”.

Si no se desata la guerra y las fuerzas de Estados Unidos entran y luego se retiran de Corea del Norte, muchos expertos han sugerido que Corea del Norte se podría volver un protectorado chino. Es una relación que los dos países han tenido anteriormente; en la que China vigilaba mucho de los asuntos de los primeros gobiernos coreanos en los años precomunistas de Asia.

A través de La Gran Época.

Cómo podría responder China a una guerra en la península coreana
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Categorías: América China EE.UU

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