¿Alguien realmente sabe lo que significa que le laven el cerebro? Pregúntale a Chen Gang.

Chen- que actualmente reside en Estados Unidos- era gerente en la Fábrica de Cerveza Carlsberg en Beijing y también se desempeñaba como músico.

Pero debido a que el Sr. Chen practica Falun Dafa, fue arrestado en el año 2000 y enviado a un campo de trabajo forzado durante 18 meses bajo encarcelamiento y tortura.

Acerca de la policía, dijo: “Continuó torturándome hasta que destruyeron cada pizca de mi dignidad, de mi inocencia y de mi creencia. Me obligaron a convertirme en alguien que detesto, mancharon mi persona y mi alma y pisotearon mi esperanza de obtener mayor sabiduría. Me forzaron a entrar en un estado de lamento, vergüenza y de decepción de mí mismo”.

Sr. Chen.

¿Qué es el lavado de cerebro?

La idea de “lavado de cerebro” (también llamado reeducación, transformación, conversión forzada, reforma de pensamiento) tiene una larga historia bajo el gobierno comunista en China.

Luego de que el Partido Comunista tomó el poder, los métodos de lavado de cerebro eran aplicados repetidamente a muchos grupos de personas, tales como intelectuales, “capitalistas” y “elementos burgueses”.

Centro de lavado de cerebro en la Ciudad de Harbin, China en 2006. (Clearwisdom.net)

Comenzando en julio 1999, como parte de un esfuerzo sistemático ordenado por el entonces líder Jiang Zemin de erradicar Falun Dafa, el régimen decidió “transformar” los pensamientos de los practicantes de Falun Dafa.

También conocida como Falun Gong, Falun Dafa es una disciplina espiritual tradicional china que incluye cinco ejercicios de meditación y cuyos practicantes estudian enseñanzas morales basadas en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Según los dichos de funcionarios chinos a principios de 1999, en ese tiempo había entre 70 y 100 millones de practicantes en China.

De repente, los miembros del Partido Comunista fueron obligados a renunciar a Falun Dafa y declarar su lealtad al Partido.

Entonces los practicantes de Falun Dafa fueron violentamente arrestados y “reeducados” forzadamente en prisiones, campos de trabajo o instalaciones hechas a medida.

La ciencia del lavado de cerebros

Representación de tortura (minghui.org)

Una estación de peaje que fue transformada en una instalación de lavado de cerebro en la ciudad de Shulan, China en 2016. (faluninfo.eu)

Jingduan Yang es un director médico del Instituto Tao de Medicina de Cuerpo & Mente en Filadelfia y ha entrevistado practicantes de Falun Dafa que fueron víctimas de la campaña de lavado de cerebro del Estado chino.

“Hay tres componentes principales del proceso de lavado de cerebro“ dijo el Dr. Yang en una entrevista. “Primero, el control total de la existencia física, financiera y social de una persona. Segundo, exposición repetitiva a información o ideas que tienen que aceptar para sobrevivir. Tercero, violencia o tortura en los casos de gente que rechaza esa información” explicó.

“Mientras se experimenta la tortura física y la exposición repetitiva a la misma información, el instinto de sobrevivir a menudo lleva a que los prisioneros comiencen a aceptar las ideas e información que se les presenta”, agregó. “A veces incluso comienzan a creer profundamente en eso”, continuó.

Los lavadores de cerebro de los practicantes de Falun Dafa trataron de convencerlos de que sus creencias eran malvadas, dañinas y egoístas. Sus amigos, familia y compañeros de trabajo también fueron amenazados con perjuicio económico y otras consecuencias si el practicante se negaba a renunciar a su fe.

Los practicantes de Falun Dafa que renuncian a su fe ya no son tratados con violencia, pero se espera que se unan a las fuerzas de sus lavadores se cerebro.

“Aquí, si estás dispuesto a ser transformado, te usarán para transformar a otros. Te prometen muchos beneficios de ser transformado: que recuperes tu trabajo, que tu familia te visite e incluso tener comida decente, ese tipo de cosas”, detalló Yang.

“La escala de organización de este proceso de lavado de cerebro es enorme”, comentó.

Tortura para aquellos que se resisten

Para aquellos que no aceptan a la “transformación”, el trato es brutal. El Centro de Información de Falun Dafa ha documentado más de 4.100 muertes por tortura y 87.000 casos de tortura, aunque se cree que la cifra real es mucho mayor. Se estima que hasta un millón de practicantes están detenidos en campos de trabajo forzado en China en este momento.

Chen fue víctima de privación del sueño, usualmente le permitían dormir solo 2 o 4 horas. Si comenzaba a dormirse, los guardias lo pateaban o le daban puñetazos. En una oportunidad, lo mantuvieron despierto por 15 días enteros.

Fue víctima de varias sesiones en que lo electrocutaban con muchas picanas eléctricas de alto voltaje. Las picanas quemaban su piel, su cuerpo entero se convulsionaba y la electricidad afectaba su sistema nervioso. Chen describió ser electrocutado por las picanas como sentir que se estaba quemando en el fuego o que lo mordían serpientes venenosas.

(Minghui.org)

La tortura más peligrosa que soportó es llamada “presionando la tabla”.

Los guardias reclutaban 10 presos para golpearlo, quienes lo hacían hasta que su rostro se volvía irreconocible. Las piernas y pies de Chen eran atadas tensamente y le amarraban los brazos detrás de la espalda. Luego le ataban el cuello a sus piernas de manera que él sentía que se estaba asfixiando. Entonces lo ponían debajo de una tabla y los presos se paraban sobre la tabla.

El Sr. Chen dijo que sentía que sus huesos estaban por romperse. Luego de sufrir esta tortura, no podía caminar por semanas. Durante ese tiempo otro practicante llamado Lu Changjun quedó paralítico debido a esta tortura.

“Nunca seré capaz de olvidar la agonía” escribió el Sr. Chen. “Estaba cubierto de heridas, mi espalda estaba lesionada y me recostaba en la cama como un pez muerto, incapaz de moverme. La única cosa que escuchaba eran los gritos de agonía de otros practicantes de Falun Dafa que estaban siendo torturados. Me caían lágrimas por el rostro. Pensé que incluso el infierno no podía ser peor”.

Eventualmente escribió una declaración de transformación, la policía lo filmó y lo obligó a leerla en voz alta.

“Hasta el día de hoy lamento haberlo hecho” dijo el Sr. Chen en una entrevista.

“Solo quería conservar ese pequeño lugar en mi corazón que es mío, que soy yo: esto es lo que pienso… quería conservar eso como una tierra pura en mi corazón, pero para obtener sus bonificaciones utilizan cualquier tipo de método para quitarte esa pequeña tierra pura de tu corazón. Eso es lo que llaman reeducación y lo que llamamos lavado de cerebro” concluyó.

A través de La Gran Época.

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Categorías:China

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