Durante el último año, cadáveres de delfines grises arribaron cada día a las playas de Brasil. Si bien se culpa a un virus, para algunos científicos la causa de su muerte es aún un enigma.

Se han reportado cerca de 200 delfines muertos cuyas pieles, sangre y huesos han sido examinados con la hipótesis que un bacteria o virus es la causa, tal como lo hizo el Instituto Boto Cinza, una organización no gubernamental de Brasil dedicada a la conservación de esta inteligente especie marina.

La Escuela de Oceanografía de la Universidad estatal de Río de Janeiro, ha declarado que el virus “Morbillivirus de cetáceo” es el que ocasionó la muerte de 130 ejemplares encallados en la bahía de Sepetiba desde finales de noviembre del año pasado, según informa National Geographic.

Citado por ABC News, Leonardo Flach, coordinador jefe del Instituto Boto Cinza, alertó a principios de enero que si efectivamente se trata del virus Morbillivirus, entonces del 70% al 80% de la población podría morir. El patógeno se propaga por inhalación o contacto, y dado que los delfines suelen conformar clanes de hasta 200 individuos sus efectos serían aniquiladores.

“Son una especie en peligro de extinción, pero ahora con esta enfermedad desconocida, esperamos poder ejercer más presión sobre los funcionarios para que nos ayuden a salvar a los delfines. Si no, será muy rápido”, afirmó el funcionario.

Ilustración fotográfica toma de pantalla

El virus señalado, una vez que infecta a los delfines, ataca su sistema inmunológico provocándoles neumonía, afecciones de la piel y otros tipos de infecciones que finalmente producen el deceso de los mamíferos.

No obstante, algunos científicos no están seguros y siguen investigando otras posibles causas de los estragos causados a esta especie marina.

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Categorías: América

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