CARACAS (AP) — La dividida oposición venezolana definirá el jueves si acude a las elecciones presidenciales de abril con un candidato único o desiste de participar en los comicios, anunciaron el jueves dos de sus dirigentes.

La decisión de las autoridades de fijar para el 22 de abril las elecciones sepultó la posibilidad de un acuerdo entre el gobierno y la oposición que era promovido por la comunidad internacional como una salida a la crisis política y económica del país que amenaza con agravarse por el eventual endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. A su vez, la Corte Penal Internacional anunció el jueves la apertura de una investigación preliminar sobre supuestos crímenes cometidos por la policía y las fuerzas de seguridad en 2017, proceso que de avanzar podría perjudicar la imagen del gobierno de Nicolás Maduro.

El jefe de la delegación opositora, el diputado Julio Borges, indicó que los partidos se reunirán durante la jornada para definir la postura que asumirán. Borges dijo a la radio local Éxitos que desde su percepción la oposición debe decidir entre “cerrarse completamente” ante la postura del gobierno de imponer los tiempos, reglas y procedimientos para las elecciones o inscribir un candidato unitario que represente un “frente amplio”.

Por su parte Andrés Velásquez, dirigente del partido Causa R, dijo a The Associated Press que su organización llevará a la reunión la propuesta de “no avalar las elecciones” acordadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) -controlado por el oficialismo-, alegando que en el proceso se cometió un “fraude a la constitución y un fraude a las leyes electorales”.

La dirigencia opositora apuesta a que la alianza de partidos logrará definir una posición de consenso, pero algunos analistas tienen dudas de que puedan sobreponerse a las fracturas para enfrentar a Maduro, quien pesar de que su popularidad se ha visto golpeada por la crisis figura como favorito para ganar los comicios y gobernar por otros seis años.

El consultor político Luis Salamanca dijo a AP que la oposición está en la “peor situación posible” porque tiene un limitado tiempo para decidir y lograr superar sus divisiones. “El dilema es si participa en unas elecciones sin condiciones”, sostuvo.

La coalición Mesa de la Unidad Democrática -integrada por una veintena de partidos- entró a mediados del año pasado en una crisis luego del fracaso de las protestas que impulsó la oposición para presionar la salida de Maduro del gobierno y la instalación en agosto de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente.

Las fracturas se hicieron evidentes luego de que algunos dirigentes se mostraron dispuestos a reconocer la Constituyente y retomar el diálogo con el gobierno mientras otros llamaron a desconocer la nueva institución y mantener las manifestaciones callejeras.

Las negociaciones entre el gobierno y la oposición, que se venían adelantando desde diciembre en República Dominicana, entraron la víspera en un “receso indefinido” luego de que no se logró definir de mutuo acuerdo una fecha para las elecciones presidenciales, indicó el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, uno de los facilitadores del proceso.

Las partes habían discutido la posibilidad de realizar las elecciones el 22 de abril, pero luego la coalición opositora descartó esa opción y propuso que la consulta debía hacerse a mediados de año con un nuevo CNE y con observadores internacionales independientes apoyados por Naciones Unidas.

Los representantes del gobierno aceptaron la selección por consenso de dos de los directores del CNE y la conformación de una misión de observación electoral internacional como parte de las garantías electorales pero mantuvo la fecha el 22 de abril para los comicios, señaló el texto del fallido acuerdo que difundió el Ministerio de Comunicación.

En medio del fracaso de las negociaciones, Maduro dijo el jueves que su gobierno está abierto a dar “todas las garantías necesarias y recibir a todos los observadores internacionales” que quieran venir a Venezuela. “Más que a inspeccionar podrán aprender del impecable sistema electoral que hemos construido”, indicó el mandatario en un mensaje de su cuenta en Twitter.

Los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump, y de Guatemala, Jimmy Morales, acordaron el jueves en Washington trabajar juntos para “restaurar la democracia” en Venezuela. En tanto, el Departamento de Estado rechazó en un comunicado la decisión del CNE de convocar elecciones para el 22 de abril y señaló al gobierno de Maduro de continuar en su posición de “desmantelar la democracia” y no permitir un acuerdo para lograr que los comicios sean creíbles.

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Categorías: América Venezuela

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