WASHINGTON (AP) — En un discurso ofrecido en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital de Israel, una medida que revierte la política exterior estadounidense de las últimas décadas.

Trump dijo que ponía fin a un enfoque que desde hace décadas no ha podido hacer progresar el proceso de paz. Por primera vez, respaldó personalmente el concepto de la “solución de dos estados” para Israel y los palestinos, siempre que ambas partes lo acepten.

“He resuelto que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo en un discurso desde la Casa Blanca. Dijo que la medida venía con un “largo retraso” y beneficia los intereses de Estados Unidos. El reconocimiento, añadió, reconoce la “obviedad” de que Jerusalén es el asiento del gobierno israelí a pesar de la disputa en torno de su estatus, uno de los elementos cruciales del conflicto entre israelíes y palestinos.

“Esto es ni más ni menos el reconocimiento de la realidad”, dijo Trump.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó el anuncio de “día histórico” y “paso importante hacia la paz”.

El presidente ordenó al Departamento de Estado iniciar el proceso de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén como lo requiere la ley. Sin embargo, funcionarios dijeron que el traslado tomará años.

Trump aseguró que su decisión no pondría en entredicho las fronteras geográficas y políticas de la ciudad, las que serán determinadas por Israel y los palestinos.

Esta es una medida que rompe drásticamente con la posición anterior de Estados Unidos de declararse neutral sobre la soberanía de la ciudad.

Jerusalén incluye el sitio más sagrado del judaísmo, así como el tercer santuario en importancia del islam e importantes sitios cristianos. En el pasado, cualquier medida en aparente perjuicio de los reclamos musulmanes sobre la ciudad ha provocado protestas en Tierra Santa y más allá.

Temas: Categorías: América EE.UU

Notas relacionadas