Durante la jornada del 11 de abril el presidente Donald Trump lamentó el declive de las relaciones con Moscú por debajo de los niveles de la Guerra Fría y culpó de la situación, a la investigación sobre la colusión rusa. Mientras tanto Estados Unidos se estaba preparando para responder a un presunto ataque químico del régimen Sirio que tiene a Rusia como aliado.

“Gran parte del malestar con Rusia es causado por la Investigación de la Falsedad y Corrupción de los rusos, liderada por todos los leales Demócratas, o personas que trabajaron para Obama”, escribió Trump en Twitter. “¡No a la colusión, entonces ellos se vuelven locos!”

El comentario del Presidente se produjo poco después de advertir a Rusia que Estados Unidos atacará al régimen de Bashar al-Assad. La advertencia de Trump fue en respuesta a una amenaza previa de Rusia de derribar cualquier misil que Estados Unidos lanzara a Siria.

La presencia de las fuerzas rusas en Siria ha complicado mucho los esfuerzos estadounidenses allí. Los últimos comentarios han llevado a las dos potencias mundiales al borde del conflicto armado en un momento en que las relaciones entre Washington y Moscú están en su máximo declive en varios frentes.

En esta coyuntura crucial, a Trump le podría ir bien, considerando que tiene una gama completa de opciones diplomáticas; pero su mensaje parece sugerir que la investigación de la colusión rusa está limitando lo que puede hacer y poniendo en peligro el orden mundial.

“Nuestra relación con Rusia es peor ahora que nunca, y eso incluye la Guerra Fría. No hay ninguna razón para esto“, tuiteó Trump el 11 de abril. “Rusia necesita que ayudemos con su economía, algo que sería muy fácil de hacer, y necesitamos que todas las naciones trabajen juntas”.

 

Trump apuntó específicamente al asesor especial Robert Mueller -quien lidera la investigación sobre si la campaña de Trump se coludió con Rusia para influir en las elecciones de 2016- diciendo que “Mueller es el más conflictivo de todos”. Trump también señaló que el equipo de Mueller se compone totalmente por Demócratas y personas que trabajaban para el presidente Barack Obama.

La investigación de Mueller se acerca a su aniversario y no ha producido ningún resultado que respalde las acusaciones de colusión. Esa investigación, es una, de las varias lanzadas desde las elecciones de 2016. Ninguna de ellas ha encontrado evidencia de colusión.

A su vez Mueller acusó a personas por crímenes no relacionados con la campaña. En una acción sin precedentes el 9 de abril, el FBI allanó las oficinas del abogado personal de Trump en busca de pruebas muy alejadas de las acusaciones de colusión rusa. Trump calificó el ataque como “una agresión a nuestro país”.

El mes pasado, Estados Unidos expulsó a una docena de oficiales de inteligencia rusos en una respuesta coordinada con sus aliados europeos al envenenamiento de un exespía ruso en el Reino Unido. El 6 de abril, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a varios de los principales multimillonarios y funcionarios del gobierno de Rusia. El mercado de valores ruso se estrelló como resultado.

En Siria, Trump prometió que daría una respuesta rápida al presunto ataque químico en Douma -que mató a 43 personas y enfermó a más de 500-. Estados Unidos y Rusia respaldan a los lados opuestos en la guerra civil de Siria que ha durado siete años. En caso de que los rusos actúen para detener los misiles estadounidenses, esta intercepción marcaría la primera instancia de conflicto directo entre las dos naciones en Siria.

“Rusia se compromete a derribar todos y cada uno de los misiles disparados contra Siria. ¡Prepárense, Rusia, porque vendrán, bonitos, nuevos e inteligentes!”, escribió Trump en su Twitter. Refiriéndose a la alianza de Moscú con Assad, escribió: “¡No deberían ser socios de un animal que mata a su gente con gases y que lo disfruta!”.

En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia dijo: “Los misiles inteligentes deberían volar hacia los terroristas, no hacia el gobierno legítimo”.

La vocera del Ministerio del Exterior, Maria Zakharova, dijo que cualquier salva de misiles de Estados Unidos podría ser un intento de destruir las pruebas del ataque con gas reportado en la ciudad siria de Douma. A continuación dijo que Damasco y Moscú niegan cualquier responsabilidad.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, General Jim Mattis, tomó un tono cauteloso horas después de la amenaza de Trump sobre los ataques con misiles, diciendo que su país estaba evaluando información sobre la presunta intervención.

Al preguntársele si había visto suficientes pruebas para culpar a Assad, Mattis dijo: “Todavía estamos trabajando en esto”.

No dio detalles, pero agregó que los militares estadounidenses estaban listos para proporcionar opciones militares si eso era lo apropiado. No estaba claro si sus comentarios reflejaron alguna inquietud sobre el aparente movimiento de Trump hacia la acción militar.

En Moscú, el jefe de un comité parlamentario de defensa ruso, Vladimir Shamanov, dijo que Rusia estaba en contacto directo con el Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos sobre la situación.

Después del tuiteo de Trump, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos -un monitor de guerra con base en Gran Bretaña- dijo que las fuerzas progubernamentales estaban vaciando los principales aeropuertos y bases aéreas militares.

El ejército ruso por su parte señaló que había observado el movimiento de las fuerzas navales estadounidenses en el Golfo. Cualquier ataque de Estados Unidos probablemente involucre a la Armada, poniendo en riesgo a las aeronaves de las defensas aéreas rusas y sirias. Un destructor de misiles guiado por Estados Unidos, el USS Donald Cook, se encuentra en el Mediterráneo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria acusó a Estados Unidos por apoyar a algunos grupos rebeldes en el conflicto de Siria y utilizar “mentiras y falsedades” como una excusa para atacar su territorio.

En Londres, la primera ministra británica Theresa May dijo que todos los indicios apuntaban a la responsabilidad del gobierno sirio en el ataque de Douma y que “un acto espantoso y bárbaro” no puede ser no cuestionado.

“Estamos avanzando rápidamente a una comprensión de lo que sucedió en el terreno”, dijo a los periodistas. “Trabajaremos con nuestros aliados más cercanos para considerar cómo podemos garantizar que los responsables rindan cuentas”.

Reuters contribuyó a este informe.

A través de La Gran Época.

Trump: prueba de colusión dejó relaciones EE. UU.-Rusia por debajo de la guerra fría
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Categorías: América EE.UU

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