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El presidente Donald Trump cuestionó por qué el gobierno de Obama abrió una investigación sobre su campaña presidencial meses antes de las elecciones de noviembre de 2016, en vez de abordar la amenaza real de la interferencia rusa.

Bajo la administración de Obama, el FBI abrió una investigación sobre la presunta colusión entre la campaña de Trump y Rusia ya desde julio de 2016, y la CIA realizó su propia investigación.

Una parte crucial de la investigación del FBI fue el llamado dossier de Trump, que fue financiado por la campaña de Hillary Clinton y el Comité Nacional Demócrata.

Un memorándum desclasificado por el Comité de Inteligencia de la Cámara publicado en febrero, muestra que tanto el FBI como el Departamento de Justicia utilizaron las afirmaciones no verificadas, contenidas en el dossier, para obtener una orden de espionaje de FISA contra Carter Page, voluntario de la campaña Trump. La orden de FISA pudo haber sido utilizada también para espiar a otros miembros de la campaña de Trump que estaban en contacto con Page.

El exdirector del FBI James Comey, testificó bajo juramento en junio de 2017 ante el Comité de Inteligencia del Senado, que el dossier era “descarado y no estaba verificado”.

El ex director de la CIA John Brennan dijo públicamente que la CIA no se basó en el dossier Trump para su informe. Sin embargo, muchas de las afirmaciones contenidas en el informe de la CIA se parecen mucho a las contenidas en el dossier.

La Agencia nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) se había mostrado reacia a considerar la evaluación de la CIA debido a que en parte dependía de la información de inteligencia de otro país.

Este otro país podría haber sido el Reino Unido, que tiene un acuerdo con EE. UU. para compartir inteligencia bajo su programa Five Eyes. Sin embargo, un autor clave del dossier de Trump, el ex espía británico Christopher Steele, también proporcionaba información a la inteligencia británica, por lo que la información no habría sido más confiable que la información no verificada que Steele hizo llegar al FBI.

Brennan informó tanto a Obama como a miembros selectos del Congreso sobre el contenido del dossier. Después de la sesión informativa, el líder de la minoría del Senado Harry Reid envió una carta al director del FBI James Comey, pidiéndole que tomara medidas contra la presunta colusión rusa en la campaña de Trump. La carta fue publicada en el sitio web de Reid, y generó numerosos informes en la prensa.

Después de más de un año de investigaciones del Congreso, de las autoridades del orden público y de múltiples reportes en los medios de comunicación, no se ha podido encontrar evidencia de la colusión entre la campaña de Trump y el gobierno ruso.

El mes pasado la oficina del Fiscal Especial Robert Mueller acusó a 13 ciudadanos rusos de usar las redes sociales en un intento por sembrar la discordia dentro de Estados Unidos, así como intentar influir en la opinión pública estadounidense. Sin embargo el Procurador General Rod Rosenstein dijo que los rusos trabajaron por su propia iniciativa y que ningún estadounidense participó intencionalmente en esa confabulación.

Mientras tanto las investigaciones a la campaña de Trump plantean preguntas significativas sobre si estas tuvieron motivaciones políticas.

Los mensajes de texto obtenidos por el Inspector General del Departamento de Justicia mostraron que altos funcionarios del FBI discutían una “política de seguro” en caso de que Trump fuera elegido presidente.

Los mensajes de texto enviados entre la abogada de alto rango del FBI Lisa Pafe y Peter Strzok, quien a su vez dirigió la investigación sobre el uso de Hillary Clinton de un servidor de correo electrónico privado para transferir información clasificada y la investigación a la campaña de Trump, hacen referencia al entonces vicedirector del FBI, Andrew McCabe.

McCabe fue obligado a renunciar a fines de enero después de que su jefe, el director del FBI Christoper Wray, leyó el memorándum del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

McCabe había firmado una de las solicitudes FISA contra Carter Page.

El presidente Trump preguntó en Twitter este 5 de marzo, por qué se habían iniciado las investigaciones a su campaña.

“¿Por qué la Administración Obama inició una investigación sobre la Campaña Trump (sin ninguna prueba de irregularidades) mucho antes de las elecciones de noviembre?”, escribió Trump.

“Quería desacreditar para que la Corrupta H ganara. Sin precedentes. ¡Más grande que Watergate! Además, Obama no hizo NADA acerca de la interferencia rusa”, escribió Trump.

El Comité de Inteligencia de la Cámara está investigando por qué los principales funcionarios de Obama, incluida la ex asesora de Seguridad Nacional Susan Rice y la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, hicieron cientos de llamadas de pedidos para desenmascarar las identidades de los integrantes del equipo de Trump.

Estos ‘pedidos para desenmascarar’ se refieren a la práctica de solicitar las identidades de estadounidenses cuyas identidades, por defecto, no son públicas para proteger su privacidad, y por los motivos de la 4ª enmienda. Una vez que se revelan esas identidades, se pueden identificar las transcripciones de sus conversaciones recogidas por la vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional.

A través de La Gran Época.

Trump cuestiona por qué la Administración de Obama ordenó investigarlo antes de las elecciones
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Temas: Categorías: América EE.UU

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