Las revelaciones con relación a la desaparición del ARA San Juan, continúan, y ahora se sabe que el 7 de julio de 2017, dos días antes del primer incidente con un submarino nuclear británico, un pesquero chino trató de embestir a la nave.

Según un reporte de la Armada, entregado a la jueza federal argentina Olivia Marta Yáñez, el sumergible argentino “investigó” a la embarcación fuera del área económica.

El informe firmado por Pedro Martín Fernández detalla que “el pesquero comenzó a propulsar a gran velocidad” rumbo la posición del submarino cuando se intentaba realizar un “acercamiento” para identificación del buque asiático, reveló Infobae en base a documentos secretos a los que tuvo acceso.

Ese movimiento obligó al capitán a sumergirse, y realizar “maniobras evasivas” para evitar una colisión con el barco chino, hasta que detectó que el pesquero se había alejado.

Por lo tanto, el ARA San Juan se vio obligado a sumergirse no solo en el caso del encuentro con el buque británico, sino también en este un incidente con un navío asiático que intentó embestirlo.

Durante esos ‘acercamientos’ para fotografiar a los objetivos, también se corrían otros riesgos, ya que en la zona había una importante cantidad de buques de arrastre que navegan a una velocidad de 4 nudos, pudiendo el submarino únicamente maniobrar en adelante para cortarles la proa”, “es decir, poniendo en riesgo la seguridad de la tripulación y del mismo submarino”, dijo Infobae.

Infobae reveló este martes que el ARA San Juan tenía su profundidad operativa limitada a 100 metros para garantizar su navegabilidad.

Problemas técnicos adicionales

En el documento recibido por la mesa de entradas de la Fuerza de Submarinos el 15 de agosto de 2017, Fernández reconoce que en la navegación que comenzó el 1° de julio hubo problemas técnicos vinculados a la falta de mantenimiento.

Entre ellos, se mencionan que la unidad zarpó con un solo periscopio en servicio; que perdía 50 litros de aceite diarios; que navegando con el buque en maniobra de snorkel se produjo el ingreso de agua de mar al ventilador de la batería de proa, inconveniente que el vocero de la Armada reconoció que seguía vigente en la última misión, entre otras fallas.

Este lunes los dos tripulantes que se bajaron del ARA San Juan en Ushuaia, los marinos Juan Gabriel Viana y Humberto René Vilte, reconocieron ante la jueza Yáñez, que el submarino tenía fallas, entre ellas la pérdida constante de aceite.

También ahora quedó revelado que el submarino contaba con 80 trajes de escape pero que se encontraban vencidos, que las dos escotillas de rescate no se encuentran certificadas, es decir que no estaba asegurado su perfecto funcionamiento en caso de un rescate de emergencia, que antes de zarpar ya había baterías desconectadas, etc.

Los datos, que en realidad son aún más extensos, están siendo analizados por la jueza, que ya ordenó diferentes allanamientos, y según Infobae, tiene en la mira a varios oficiales de la Armada.

A través de La Gran Época.

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Categorías:América Argentina

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