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El presidente Donald Trump ha impulsado a su administración hacia el “dominio energético” al reducir las regulaciones ambientales sobre el desarrollo de combustibles fósiles y abrir tierras y aguas federales a las compañías de energía.

Iguamente ha asestado golpes significativos al legado ambiental del expresidente Barack Obama, abordando las regulaciones de esa era, como el Plan de Energía Limpia, al tiempo que saca a Estados Unidos del acuerdo climático de París, un acuerdo internacional para reducir las emisiones y combatir el cambio climático que la administración de Obama firmó por Estados Unidos en 2015 y que presionó fuertemente en sus últimos meses.

Apertura de enormes reservas de petróleo y gas en Alaska

El Departamento del Interior, DOI por la sigla en inglés, presentó una propuesta el 20 de diciembre para permitir la perforación de petróleo y gas en la Reserva Nacional de Vida Silvestre del Ártico de Alaska (ANWR). Con ella se abriría la planicie costera de ANWR, conocida como el Área 1002, al desarrollo de petróleo y gas y se resolvería un problema que ha enfrentado al Congreso y a los ambientalistas durante décadas.

Trump y los republicanos en el Congreso permitieron allí la perforación en una enmienda añadida al proyecto de ley de impuestos aprobado en diciembre de 2017. La administración anunció en abril que revisaría una solicitud para perforar en el Área 1002, un primer paso necesario para aprovechar los recursos naturales de la región.

El área cubre 607.000 hectáreas de las 7.700.000 hectáreas de la ANWR en el norte de Alaska. La reserva fue designada por el ex presidente Jimmy Carter, pero la planicie costera fue labrada para un posible desarrollo futuro. La ANWR contiene aproximadamente 10.400 millones de barriles de petróleo recuperable, según una evaluación realizada en 1998 por el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

La delegación del congreso de Alaska ha luchado por ampliar la perforación de petróleo y gas en el estado durante décadas, pero los ambientalistas y demócratas en el Congreso se han opuesto en gran medida a dicha legislación.

Derogación del plan de energía limpia de Obama

La administración Trump comenzó a deconstruir y reemplazar uno de los reglamentos climáticos históricos de Obama, el Plan de Energía Limpia. La regulación, que la administración Trump llamó “ingeniería social”, se centró en las emisiones de las centrales de carbón. Obligó a las empresas de servicios públicos a pagar por mejoras costosas o a retirar las plantas de carbón antes de tiempo y reemplazarlas por plantas de gas natural o de energía verde.

La regla de reemplazo de Trump, conocida como el Plan de Energía Limpia Asequible, hace retroceder los estándares estrictos y se enfoca en reducir las emisiones de las plantas de energía existentes. La nueva norma también otorga más autoridad a los estados para regular las emisiones de las centrales eléctricas. Obama quería que el Plan de Energía Limpia pusiera al sector energético de Estados Unidos en línea con los objetivos del acuerdo climático de París, aunque la norma en sí misma habría tenido poco efecto sobre el cambio climático. Trump desechó la necesidad de una regulación estricta cuando anunció en junio de 2017 que Estados Unidos abandonaría el acuerdo internacional sobre cambio climático.

EE.UU. se convirtió en el mayor productor de petróleo y gas del mundo

Estados Unidos superó a Arabia Saudita y Rusia en septiembre para convertirse en el mayor productor de petróleo del mundo. La producción de petróleo en Estados Unidos se duplicó aproximadamente en ocho años, de 2010 a 2018, debido a un auge del petróleo provocado por un proceso más eficiente conocido como fractura hidráulica.

“La producción de petróleo crudo de Estados Unidos superó a la de Arabia Saudita por primera vez en más de dos décadas“, informó en ese momento la Administración de Información Energética. “En junio y agosto, Estados Unidos superó a Rusia en producción de crudo por primera vez desde febrero de 1999”, también.

El auge del petróleo es anterior a la administración Trump, pero se debió en gran medida a la producción de petróleo en tierras estatales y privadas. La agenda de “dominio energético” del presidente se ha centrado en eliminar las estrictas regulaciones ambientales y en reducir los tiempos de aprobación de permisos de perforación para fomentar la expansión del boom petrolero también en tierras federales.

Derogada la regulación de Obama sobre la quema de metano

La administración actual revocó una regulación de la era Obama en septiembre, que le costó a las compañías petroleras y de gas cientos de millones de dólares, para desarrollarla en tierras federales. La Ley de Prevención de Metano y Residuos, promulgada en 2016, tenía por objeto reducir las emisiones de metano en tierras federales.

Los ambientalistas apoyaron la norma para reducir la liberación de los potentes gases de efecto invernadero a la atmósfera y combatir el cambio climático. Fue una dura carga para las empresas, y se espera que la derogación de la medida ahorre a la industria energética unos 1.000 millones de dólares en la próxima década.

Estados Unidos actualmente lidera a los países desarrollados en la reducción de emisiones, a pesar de que todos los demás países apoyan un compromiso global para combatir el cambio climático, el acuerdo de París sobre el clima. Las emisiones de metano en particular han disminuido en los Estados Unidos desde 2011. Las emisiones de la producción de gas natural se redujeron en casi 14 millones de toneladas métricas entre 2011 y 2016, mientras que la producción de gas natural siguió aumentando, según un informe de diciembre de 2017 de Energy In Depth.

Récord de 1.000 millones de dólares en contratos de arrendamiento de petróleo y gas

La administración de Trump duplicó con creces el récord del dinero obtenido en una sola venta de arrendamiento de petróleo y gas. La venta, que cubrió 142 parcelas en Nuevo México en septiembre, recaudó casi mil millones de dólares, rompiendo el récord y generando más ingresos que cada venta de arrendamiento en 2017 en conjunto. La mitad de los ingresos de la venta fueron al estado de Nuevo México.

Varios meses después de la venta del contrato de arrendamiento, el Departamento del Interior, DOI, descubrió la mayor reserva de petróleo y gas jamás encontrada en los E.E. U.U. La Cuenca de Delaware, que se encuentra en el subsuelo de Nuevo México y Texas, tiene un estimado de 46,3 mil millones de barriles de petróleo no recuperado y 281 billones de pies cúbicos de gas natural.

Perforación de petróleo y gas en alta mar

El presidente Trump propuso en enero la revisión de un plan de perforación afuera de la costa, de cinco años diseñado bajo la administración de Obama. El programa revisado abriría casi toda el agua federal al desarrollo potencial de petróleo y gas en alta mar, una inversión casi completa de la política de Obama.

Se espera que la administración Trump presente un plan final en 2019 que revise el Programa de la Plataforma Continental Exterior 2017-2022 diseñado bajo la dirección de Obama. Mientras tanto, el DOI ha continuado programando y manteniendo las ventas de arrendamiento offshore bajo el plan de la era de Obama.

El DOI anunció en septiembre una venta de arrendamiento de petróleo y gas offshore que tendrá lugar en marzo de 2019 y que incluiría 31.600.000 hectáreas en el Golfo de México.

Por: Tim Pearce   @timbpearce

Tim Pearce es un reportero de la Fundación Daily Caller News

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Estas son las acciones de “dominio energético” más significativas de Trump en el 2018
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Temas: Categorías: América EE.UU

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