Redacción BLes – Cuando Hernán Cortés llegó a las costas de México en 1519 con una decena de barcos su determinación de adentrarse a conquistar esas nuevas tierras le hizo hundir todas las naves para que todos sus hombres le siguieran, narró el cronista López de Gómara. 

Quinientos años después, dos arqueólogos de México y Estados Unidos tienen la misma determinación: encontrar los restos de las naves donde se cree que desembarcó el conquistador español, en Villa Rica de la Vera Cruz, la primera ciudad de la América continental el 22 de abril de 1519. 

Hernán Cortés ordena dar al través sus navíos (1519). Rafael de Monleón y Torres, 1887
Hernán Cortés ordena dar al través sus navíos (1519). Rafael de Monleón y Torres, 1887

Roberto Junco Sánchez, subdirector de Arqueología subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH) de México, y el arqueólogo norteamericano Christopher Horrell, ambos apasionados de este período histórico comenzaron en 2018 el “Proyecto de arqueología en la Villa Rica. Tras los pasos de Del Paso y Troncoso y los barcos hundidos de Cortes”. 

«Este 2019 se cumplen los 500 años, sin embargo, este proyecto continuará después de la conmemoración porque es un trabajo de largo alcance», asegura Roberto Junco en el diario mexicano El Universal.

La primera expedición ha explorado un área de 10 kilómetros cuadrados utilizando un magnetómetro que mide niveles de metal durante un mes.

En ese tiempo ya han localizado “entre 60 y 70 anomalías magnéticas” que posteriormente revisarán los buceadores. 

“Todavía falta excavar, es decir, hacer pozos, excavar en los lugares de las anomalías que nos permitirán detallar qué elementos hay, que pueden ser pernos, anclas, cañones, todo tipo de objetos metálicos que tenía un barco, incluso la madera con los clavos de su construcción”, explica el investigador mexicano en El Universal.

Uno de los mayores problemas será la gran cantidad de sedimentos, que pueden ser de varios metros, que habrá que retirar hasta llegar a los restos de los barcos. 

Sin embargo, los arqueólogos no tienen previsto sacar nada del agua una vez descubierto. 

Hernán Cortés, explorador español  1485-1547.
Hernán Cortés, explorador español 1485-1547.

“Seguimos la filosofía de dejar las cosas in situ. Hasta que no puedes conservar verdaderamente un objeto no lo sacas, porque el agua lo conserva bastante bien, a pesar de lo que pudiera pensarse”, afirma el investigador. 

El descubrimiento de los barcos posibilitaría a los expertos estudiar la tecnología que ayudó a los españoles a llegar a América en aquella época. 

“La vieja historia de que llegaron los españoles y nos conquistaron ya debemos dejarla atrás, provenimos de ambos mundos y si valoramos ambos mundos tendremos un devenir más rico, más decoroso e interesante”, asegura Junco.

“Con la historia que nos enseñaron nos dividieron mucho, en malos y buenos, y estas historias sabemos que no existen. Hernán Cortés tuvo luces y oscuridades», concluye el experto.

Junco y Horrel obtuvieron una beca de National Geographic con la que crearon un grupo de 20 investigadores del INAH y del Instituto de Física de la UNAM y especialistas canadienses y españoles.

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