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LIMA (AP) — El presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo que no renunciará tal como lo pide la oposición, luego que la firma brasileña Odebrecht reveló que pagó cientos de miles de dólares a su firma consultora hace una década en medio del mayor escándalo de corrupción de América Latina.

En un mensaje a la nación a través de la televisora estatal poco antes de la medianoche del jueves, Kuczynski dijo que no tuvo ningún rol en la administración de su empresa Westfield Capital cuando ésta recibió casi 800.000 dólares en pagos a consorcios liderados por Odebrecht. Por ese entonces, Kuczynski era ministro de Economía y luego primer ministro del gobierno del entonces presidente Alejandro Toledo (2001-2006).

Sin dar detalles, dijo que él no firmó ninguno de los siete depósitos de dinero que cobró su consultora sino que quien lo hizo fue el chileno Gerardo Sepúlveda, quien era el representante legal y director de su empresa, que estaba inscrita en la división de corporaciones del estado de Florida, Estados Unidos.

“Yo no tuve nada que ver con la firma de estos contratos”, dijo el presidente de 79 años.

Kuczynski también dijo que el informe que Odebrecht presentó el miércoles a la comisión parlamentaria que investiga la corrupción de las firmas brasileñas en Perú es “tendencioso”. Esta comisión es dirigida por el partido de Keiko Fujimori, principal lideresa opositora.

“Estoy aquí para dar la cara, ni me corro ni me oculto ni tengo ningún motivo para hacerlo”, añadió.

Reiteró que realizó un informe de asesoría financiera para Odebrecht en 2012, cuando ya no era funcionario público, lo cual según la ley no es delito. El presidente admitió esto por primera vez el sábado. Antes lo había negado varias veces, incluso durante otro mensaje a la nación televisado el 16 de noviembre, día en que Perú clasificó a un mundial de fútbol después de casi cuatro décadas.

El presidente afirmó esta noche que “la corrupción sistémica pretende amenazar a nuestro gobierno y a nuestro sistema democrático”. Añadió que no se dejará amedrentar por la oposición que domina el Parlamento. “Soy un hombre honesto…no voy a abdicar ni a mi honor ni a mis responsabilidades”, dijo rodeado de sus ministros.

El mandatario solicitó a la fiscalía que levante su secreto bancario para comprobar sus afirmaciones, mientras que la mayoritaria bancada opositora de Fujimori y otros tres grupos parlamentarios pidieron su renuncia y afirmaron que el mensaje presidencial no los ha convencido.

La fiscalía citó el 21 de diciembre al mandatario para interrogarlo por su presunta vinculación con Odebrecht, un día antes de que Kuczynski reciba en la casa de gobierno a la comisión parlamentaria que investiga la corrupción de las constructoras brasileñas. Será la segunda vez que se reunirá con esta comisión.

El analista Eduardo Dargent, de la Universidad Católica de Perú, expresó a The Associated Press que el mandatario “tiene una enorme responsabilidad por no haber clarificado esto antes” y aseveró que “muy probablemente estemos hablando de una renuncia o destitución en el corto plazo”.

Añadió que la mayor parte de bancadas del Congreso quieren la salida de Kuczynski “y ya están los votos de no producirse una renuncia”. La ley peruana otorga el poder al parlamento para destituir al presidente instalando un proceso de vacancia por incapacidad moral o infracción constitucional.

Daniel Salaverry, jefe de bancada legislativa del partido fujimorista Fuerza Popular, agregó que espera que Kuczynski “todavía tenga algo de dignidad y tome la decisión de dar un paso al costado”.

Al igual que en varios países de Latinoamérica, el caso Odebrecht ha provocado una profunda crisis entre políticos y empresarios constructores peruanos. Ha enmarañado a todos los presidentes que gobernaron desde el 2000, cuando renunció otro mandatario, Alberto Fujimori, ahora preso por corrupción y asesinato.

La brasileña Odebrecht admitió haber pagado millonarios sobornos a funcionarios peruanos para adjudicarse obras públicas a las que luego aumentaban el costo. Ahora, los poderosos dueños de las tres principales empresas constructoras peruanas están presos de forma preventiva por colusión y lavado de activos.

El presidente Alejandro Toledo (2001-2006) tiene orden de captura internacional, Alan García (2006-2011) está bajo investigación por soborno y Ollanta Humala (2011-2016) está en prisión provisional por 18 meses. También están investigados a nivel fiscal la exalcaldesa de Lima Susana Villarán y Keiko Fujimori.

Kuczynski dice que no renunciará por caso Odebrecht
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Categorías: América Perú

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