El jueves diluvió sobre Florianópolis y Camboriú en Brasil toda el agua que habitualmente cae en un mes, provocando una emergencia ambiental que incluyó destrozos a la infraestructura, derrumbes, daños a los bienes de las personas y congestión vehicular.

En el municipio de Sao Joao Baptista, murió una niña de 8 años a causa de los golpes recibidos por un árbol que le cayó encima. Por otro lado, un adulto, originario de Haití, desapareció cuando intentaba abrir paso a un raudal de agua, informa el medio Clarín.

Algunas vías quedaron destrozadas, ciertos sectores montañosos se derrumbaron parcialmente, a la par que algunos sitios comerciales fueron invadidos por las aguas afectando el aseo del lugar y causando incomodidades por esa situación. Residentes del lugar perdieron enseres y otras pertenencias. El 40% del tráfico vehicular quedo impedido.

Gean Loureiro, alcalde de la ciudad, decretó el estado de emergencia y recomendó a sus habitantes no salir de sus casas para mantener controlada la situación.

También Camboriú y los demás sitios turísticos del estado de Santa Catarina han sido afectados por la torrencial caída de la lluvia, que acumuló 400 milímetros, lo que es habitual en un mes.

Toma de pantalla.

Florianópolis es una de las ciudades de más alto nivel de vida en Brasil,  muy apreciada por los argentinos para disfrutar su oferta turística en el verano, y ahora el errático comportamiento del clima amenaza las vacaciones de quienes suelen frecuentar sus playas.

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Categorías: América

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