El fabricante de OxyContin, Purdue Pharma, está sopesando la posibilidad de declararse en bancarrota después de que la mayoría de sus ganancias terminaron en los bolsillos de Sacklers, la familia multimillonaria que controla la compañía, según fuentes citadas por The Wall Street Journal.

La compañía farmacéutica está trabajando con expertos en reestructuración para una posible declaración de bancarrota, dijeron personas familiarizadas con el asunto, informó Reuters el lunes.

Los miembros de la familia Sackler, incluyendo al ex presidente Richard Sackler, son dueños de la compañía a través de fideicomisos y controlaron su directorio durante años, según The WSJ. Ahora, los activos de Purdue Pharma pueden no ser suficientes para cubrir su responsabilidad potencial en demandas presentadas por aproximadamente 1.600 ciudades, condados y estados.

OxyContin fue la fuente de ingresos más grande de Purdue Pharma, con 35.000 millones de dólares en ventas entre 1995 y 2015. Ayudó a convertir a los Sackler en la decimonovena familia más rica de los EE.UU. con un valor neto estimado de 13.000 millones de dólares, según Forbes. Una investigación realizada en 2017 por The DCNF (Fundación de Noticias Daily Caller por sus siglas en inglés) no encontró evidencia de que la familia Sackler estuviera usando su vasto patrimonio personal para ayudar a los adictos a los opiáceos en recuperación.

Si Purdue Pharma solicita la protección del Capítulo 11, el litigio en su contra se detendría y la compañía farmacéutica podría negociar con los demandantes bajo la supervisión de un juez de quiebras de EE.UU., informó Reuters.

Otras compañías como USA Gymnastics, que se enfrentan a un escándalo con el ex médico del equipo Larry Nassar, y la empresa de servicios públicos de California PG&E Corp. se han declarado en quiebra para hacer frente a la responsabilidad potencial, informó The WSJ.

El medicamento recetado OxyContin se muestra el 21 de agosto de 2001 en una farmacia de Walgreens en Brookline, MA. (Foto por Darren McCollester / Getty Images)
El medicamento recetado OxyContin se muestra el 21 de agosto de 2001 en una farmacia de Walgreens en Brookline, MA. (Foto por Darren McCollester / Getty Images)

En este momento, Purdue y otras compañías involucradas en litigios multi-distrito, lo que significa que están en conversaciones para llegar a un acuerdo supervisadas por el Juez de Distrito de Ohio, Dan Polster. Las conversaciones tratan sobre cientos de demandas relacionadas con los opioides presentadas ante un tribunal federal, informó The WSJ. Treinta y seis estados, incluyendo Oklahoma y Massachusetts, han demandado a Purdue fuera del litigio multi-distrito.

La compañía niega las acusaciones, como las de la demanda de la Procuradora General de Massachusetts, Maura Healey, que alegaba que la compañía engañó a médicos y pacientes sobre los riesgos de los opioides para aumentar las recetas.

“No quieren aceptar la culpa de esto. Ellos culpan a los médicos, culpan a los que prescriben y lo peor de todo, culpan a los pacientes”, dijo Healey a CBS News en enero.

Su comentario fue probablemente dirigido a un correo electrónico nunca antes visto de Richard Sackler, entonces presidente de Purdue Pharma. Muchas comunicaciones de los ejecutivos de la compañía fueron reveladas en enero en un archivo de 312 páginas por la oficina de Healey.

“Tenemos que machacar a los adictos de todas las maneras posibles”, escribió Sackler en un correo electrónico de 2001 citado en el archivo. “Ellos son los culpables y el problema. Son criminales imprudentes”.

Evie Fordham

Este artículo  fue originalmente publicado en The Daily Caller

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Categorías: América EE.UU

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