Redacción BLes – Niños inmigrantes clandestinos que llegaban a la frontera eran entregados a criminales, abusadores y explotadores durante la crisis migratoria del gobierno de Obama en 2014, revela un informe del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de los Estados Unidos. 

En el otoño de 2013, decenas de miles de menores no acompañados viajaron a la frontera sur de los EE. UU. huyendo de la pobreza y la violencia de pandillas en Centroamérica. Sin embargo y en virtud del Acta de Reautorización para la Protección de las Víctimas de Tráfico, ningún menor puede ser deportado en la frontera sin que un juez escuche su caso. Los tribunales de inmigración están tan atrasados ​​que pueden pasar años hasta que llegue la fecha de la audiencia de un niño.

Mientras esperan, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) se hace cargo de ellos y busca a familiares o amigos dentro de Estados Unidos que puedan cuidar de estos niños, los conocidos como “patrocinadores“. Esto aplica para todos los menores que entran ilegalmente a los Estados Unidos, tanto acompañados como solos, excepto a los provenientes de México y Canadá, que son devueltos de inmediato.

A medida que los centros de detención se volvían incapaces de albergar la afluencia masiva de inmigrantes clandestinos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos comenzó a colocar a los niños bajo el cuidado de patrocinadores que supervisarían a los menores hasta que pudieran revisarse sus propuestas para obtener el estatuto de refugiado. Pero en muchos casos, los funcionarios no pudieron confirmar si los adultos que se ofrecían como voluntarios para esta tarea eran en realidad parientes, buenos samaritanos o abusadores de niños. 

Los centros de detención se desbordaron entre 2013 y 2015 durante el mandato de Obama.

La agencia colocó a 90.000 niños migrantes al cuidado de patrocinadores entre 2013 y 2015, durante la segunda legislatura de Obama. Se desconoce exactamente cuántos de ellos fueron presa de los traficantes, porque la agencia no realizó un seguimiento. Un informe de Associated Press (AP) dio la voz de alarma.

Sin camas suficientes para albergar el número récord de recién llegados, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. redujo sus estándares de seguridad para sacar rápidamente a los niños de los refugios del gobierno y llevarlos a los hogares de los patrocinadores. Los procedimientos se relajaron cada vez más a medida que el número de jóvenes inmigrantes clandestinos aumentó.

Informe del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de los Estados Unidos

Según las investigaciones de AP, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (NHS por sus siglas en inglés) entregó durante cuatro meses en 2014 un número indeterminado de menores a bandas de tráfico de personas que obligaban a los menores a trabajar en granjas de huevos, donde eran amenazados, humillados maltratados, chantajeados y manipulados para crear un clima de miedo e indefensión que haría que las víctimas fueran sumisas.

Por otro lado, un informante le dijo al senador Chuck Grassley, republicano de Iowa, que las autoridades federales habían colocado niños no acompañados con delincuentes convictos. El denunciante alegó que 3.400 patrocinadores enumerados en una base de datos del gobierno tenían antecedentes penales que incluían homicidios, abuso de menores, agresión sexual y trata de personas.

Dos niñas están sentadas en un área de espera, donde cientos de niños inmigrantes, en su mayoría centroamericanos, están siendo procesados y retenidos en el Centro de Internado de Nogales, del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, el 18 de junio de 2014, en Nogales, Arizona. (Ross D. Franklin-Pool/Getty Images)

Este incidente desencadenó una investigación a fondo por parte del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de los Estados Unidos, de los procedimientos que el NHS realizaba antes de entregar a los menores inmigrantes clandestinos que trataban de cruzar la frontera del país. Esta investigación encontró muchas y serias negligencias que pusieron en peligro la integridad física y moral de los menores: 

  • El HHS había fallado en verificar la relación entre los menores y los parientes o amigos de la familia. 
  • No detectaron los casos en que los “patrocinadores” acogían a más de un menor, signo de posible tráfico de personas.
  • Se falló en la comprobación de los antecedentes penales de los patrocinadores.
  • No se estudiaron adecuadamente los entornos donde se enviaban a los niños.
  • Una vez entregado el niño no se hizo un seguimiento del estado de ese menor.
  • La mayoría de los menores no se presentaron al juicio cuando fueron citados a tramitar su caso, habían desaparecido. Esto provoca una orden inmediata de deportación por ausencia.

Estas deficiencias expusieron a los MNA (menores no acompañados) a un riesgo inaceptable de tráfico y otras formas de abuso a manos de patrocinadores autorizados por el gobierno“, asegura el informe. 

¿Qué está haciendo la administración Trump ante la actual crisis migratoria? 

Esta es una de las brechas en la ley que la administración Trump está tratando de cerrar y por lo que está haciendo un llamamiento a los demócratas y republicanos en el Congreso para que logren un consenso que permita cambiar la ley. 

Pero mientras esto ocurre, el Departamento de Seguridad Nacional lo primero que está haciendo es verificar si efectivamente todas las “familias” son reales. Frente a aquellas familias “falsas” que son detenidas tratando de entrar ilegalmente en los Estados Unidos. “Desde octubre de 2017 hasta febrero de este año, hemos visto un asombroso aumento del 315% en extranjeros ilegales, utilizando hijos ‘falsos’ y fingiendo ser unidades familiares para obtener la entrada al país“, aseguró Kirsjten Nielsen, Secretaria del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos.

Con la administración Trump, en los centros de detención se estudia situación de los menores caso por caso.

También separamos a un padre y un hijo si el adulto es sospechoso de trata de personas. Ha habido casos en que menores han sido utilizados y traficados por adultos no relacionados, en un esfuerzo por evitar la detención (…) Y la separación puede ocurrir cuando el padre es acusado de contrabando de personas. En esas circunstancias, detendríamos a los padres en un centro de detención seguro adecuado, separado del niño“, informó la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Sra. Nielsen. 

Se sabe que hay organizaciones criminales de trata de personas que entrenan a inmigrantes ilegales para que se hagan pasar por familias y por tanto conseguir entrar al país sin restricción, en virtud del fallo judicial de que las familias no pueden ser detenidas. Muchas de estos inmigrantes son integrantes de bandas criminales y de hecho ha aumentado mucho el número de hombres adultos que están tratando de entrar con sus “hijos”.

Se está difundiendo muchas información falsa acerca de supuestas separaciones por la política de tolerancia cero del gobierno Trump. Por ejemplo recientemente se compartió una noticia que denunciaba que una madre había sido separada de su hijo con síndrome de Down, lo cierto es que la madre era una contrabandista con antecedentes penales y además era testigo material en un caso de contrabando que se estaba investigando. 

¿Cómo enfrentó Obama esta crisis?

Se están difundiendo fotos de niños hacinados en jaulas cuando lo cierto es que la mayoría de esas imágenes pertenecen a la época de Obama.

Foto de niños en jaula que se tomó en 2014 pero se publicó este año tratando de involucrar a la administración actual.

Y es que Obama se encontró con las mismas lagunas legales y problemas que ahora enfrenta Trump, la diferencia es que Obama optó por: primero encerrar a los niños en centros de detención que estaban desbordados y cuando fue denunciado por las organizaciones de derechos humanos hizo lo que contamos al principio de este artículo y lo que lleva denunciando Trump desde que llegó al poder: dejar pasar a todos, sin comprobar si los adultos a los que eran entregados los niños, o que llegaban con los niños eran de verdad familia y no criminales explotadores. 

La política de Obama de “puertas abiertas” ha ayudado al fortalecimiento del crimen organizado de bandas en Estados Unidos y ha dejado a los niños inmigrantes clandestinos a merced de traficantes de personas, explotadores y pederastas. Sin control ni seguimiento, miles de menores simplemente han desaparecido y nadie sabe qué pudo ser de ellos. 

La política de inmigratoria de la administración Trump está intentando cerrar estas lagunas para garantizar la seguridad tanto de inmigrantes como de ciudadanos estadounidenses:

  • Asegurarse de que las personas que accedan a los Estados Unidos lo hagan de manera legal, a través de los puertos de gestión de solicitudes de asilo.
  • Verificar exhaustivamente los antecedentes penales de las personas que acceden al país para no dejar pasar a delincuentes y criminales.
  • Comprobar que los niños sean protegidos, maximizando los controles en la frontera y realizando las debidas comprobaciones de patrocinadores y familiares. 

Eso en ocasiones implica que sean separados de sus “familias”. 

La administración Obama entregó niños inmigrantes a traficantes de personas, dice revelador informe
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