BUENOS AIRES (AP) — En un clima de tensión social, los sindicatos argentinos realizaban el martes una huelga nacional de 24 horas, la cuarta contra las políticas de ajuste del presidente Mauricio Macri, que mantiene inactivos el transporte público, aéreo y naviero, la educación y los bancos y comercios.

El paro convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y al que se suman los combativos gremios de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) era acompañada desde primeras horas del día por cortes de calles y bloqueos en los accesos a la capital realizados por organizaciones sociales y partidos de izquierda.

Los huelguistas y manifestantes son contrarios a las últimas medidas de ajuste aplicadas por el gobierno en el marco de las negociaciones para concretar un nuevo acuerdo financiero con el Fondo Monetario Internacional, al que Argentina ha recurrido en otras crisis y que genera gran desconfianza por su exigencia de recortes del gasto público.

Un policía recorre la estación terminal de trenes de Retiro, vacía debido a una huelga nacional, en Buenos Aires, Argentina, el martes 25 de septiembre de 2018. (AP Foto / Natacha Pisarenko)

Los sindicatos reclaman además el fin de los despidos y aumentos salariales en un contexto de recesión económica, incremento del desempleo y una inflación estimada en al menos 40% para todo el año.

La huelga podría ser la de mayor incidencia desde que Macri llegó al poder a fines de 2015 ya que se plegaron todos los gremios del transporte público: los autobuses de corta y larga distancia, los trenes que unen Buenos Aires con las populosas localidades del cinturón urbano y el metro capitalino, que transporta a un millón de personas diariamente.

También cerraron sus puertas las escuelas del sector público, las gasolineras y muchos comercios. Asimismo permanecían inactivos los puertos desde los cuales se exportan productos agropecuarios al resto del mundo.

La policía se para frente a los manifestantes que bloquean una de las principales entradas a la ciudad de Buenos Aires, el martes 25 de septiembre de 2018 durante una huelga general. (AP Foto / Natacha Pisarenko)

Miles de vuelos fueron cancelados en los dos aeropuertos de Buenos Aires por la adhesión al paro de todos los gremios aeronáuticos. Los vuelos de Aerolíneas Argentinas, la aerolínea de bandera, previstos en la jornada de protesta fueron adelantados al lunes.

También se paralizarán la distribución de mercaderías y la recolección de residuos debido a que el gremio de los camioneros se suma a la protesta.

Juan Carlos Schmid, uno de los dirigentes de la CGT, dijo a Radio La Red que “la huelga de hoy va a ser una de las demostraciones de mayor contundencia de los últimos tiempos”.

Como parte de una huelga nacional, los manifestantes bloquean una autopista principal en Buenos Aires, Argentina, el martes 25 de septiembre de 2018. (AP Foto / Natacha Pisarenko)

Advirtió que “si no hay un cambio del rumbo económico esto se va a volver a repetir. Si el rumbo es este, el conflicto social va a seguir”.

Mientras se cumple la medida de fuerza Macri se encuentra en Nueva York, donde el martes participará en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El mandatario aprovechó su viaje para intentar recuperar la confianza de los inversores en Argentina y acordar con el FMI el adelantamiento de fondos para cubrir las necesidades financieras de 2019.

El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, afirmó que la medida de fuerza no es “oportuna” en momentos en que “todos estamos haciendo un esfuerzo colectivo, empresarios, trabajadores, gobierno nacional y gobiernos provinciales, para superar esta crisis”.

El secretario de Trabajo, Jorge Triaca, cuestionó el paro y señaló que “hay algunos con intereses políticos que creen que lo mejor que les puede pasar es que se vaya este gobierno”.

Argentina busca un adelantamiento de los fondos del acuerdo crediticio suscrito en junio, por el cual obtuvo un préstamo de 50.000 millones de dólares con el fin de afrontar la crisis cambiaria iniciada un mes antes. Desde comienzos de año la moneda acumula una devaluación de más de 50% que ha incidido a su vez en el recalentamiento de la inflación.

El acuerdo con el FMI supone un fuerte ajuste de cinturón en un país con un tercio de la población viviendo en la pobreza.

En medio de las decisivas negociaciones con el FMI el economista Luis Caputo renunció el martes como titular del Banco Central de Argentina aduciendo motivos personales. La dimisión tuvo un impacto inmediato en el mercado de cambios y el dólar se ubicaba a las 15.15 GMT a 39,70 pesos por unidad desde los 37,90 de la víspera.

El gobierno viene aplicando desde hace tiempo fuertes ajustes que incluyeron fuertes subas del transporte y de servicios como la luz y el gas, que sumadas a la imparable inflación han incrementado las protestas callejeras.

 
Cuarto paro general en Argentina: sin transportes y con cortes en los principales accesos
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Categorías: América Argentina

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