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Redacción BLes –  ¿Cuántas personas se ‘derrumban’ al quedarse discapacitadas? ¿O cuántas no pueden ‘levantarse’ por más que lo intenten? La historia del Dr. Eduardo Awad expone, al contrario, que sí se puede: luego de quedarse ciegosu carrera fue en ascenso. ¿Cómo lo hizo? Esa y otras preguntas las abordamos en esta entrevista con BLes.

“Siempre quise hacer algo por alguien”

El Dr. Eduardo Awad (al medio con corbata roja)
El Dr. Eduardo Awad (al medio con corbata roja)

“Lo que me motivó [a estudiar derecho] fue el hecho de querer hacer algo por alguien”, indica el Dr. Awad recordando los años de su juventud en la universidad cuando le diagnosticaron un glaucoma, que luego lo dejaría, en poco tiempo, ciego.

“Cuando me quedé ciego estuve un año con dos problemas: uno, haberme quedado ciego, y el otro, haberme aislado del mundo”, reflexiona.

Se dio cuenta que el primero de sus problemas lo trataría de resolver la ciencia y los médicos, en cambio el otro dependía de él: dejar el aislamiento.

“Yo voy a volver a hacer lo que hacía cuando me quedé ciego”, se dijo a sí mismo en ese entonces.

De hecho, volvió a estudiar, a trabajar, a ver a sus amigos, y a tener una vida normal, como cualquier persona de esa edad.

(Facebook: Eduardo Awad)
(Facebook: Eduardo Awad)

Si bien tuvo que atravesar diferentes situaciones que lo fueron marcando, en aquellos años experimentó un momento que hasta el día de hoy lo mantiene muy vívido: cuando estaba dando las últimas materias de la carrera de abogacía, una de las profesoras de la facultad le dijo: ‘¿Para qué sigue estudiando si cuando se reciba, por ser ciego, no va a poder ejercer la profesión?’.

La declaración de la docente fue dura, difícil de asimilar, sin embargo el joven Eduardo se dijo a sí mismo: “Yo voy a seguir, no le voy a dar importancia a lo que dijo esta señora”.

Y así se recibió y trabajó en una empresa, primero como peón y luego en el área de seguros, “luchando para pasar al área jurídica”.

No fue fácil, la empresa le puso todo tipo de “excusas absurdas”. “Cabeza dura como siempre, fui sorteándolas hasta que conseguí pasar al área jurídica de esa empresa”, detalla.

Superando obstáculo tras obstáculo, llegó a ser jefe del área litigiosa de la empresa en Capital Federal.

Y así, a medida que iba enfrentando la adversidad, su carrera fue en ascenso.

Los años pasaron y en el 2018 el Dr. Awad asumió el cargo de presidente del Colegio Público de Abogados de Capital Federal.

(Facebook: Eduardo Awad)
(Facebook: Eduardo Awad)

“Cuando estaba asumiendo el cargo, me pregunté: ¿Qué pensará esa profesora si me ve asumir el cargo de presidente de 140 mil abogados?”, indica y aclara: “Pero no como un sentimiento de venganza, sino con un sentimiento de satisfacción, porque esto le iba a ayudar a ella a darse cuenta que la discapacidad no es un impedimento”.

“La discapacidad es simplemente eso: una dificultad para algo”, afirma este abogado que acostumbra a desayunar todos los días con su hija para luego ir a trabajar en su estudio, y posteriormente desempeñarse en el Colegio de Abogados.

“A pesar de esa dificultad, le puse ganas, fuerza y llegué (a lo que llegué)”, afirma el Dr. Awad, quien fue declarado personalidad destacada de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura Porteña.

El abogado argentino Eduardo Awad.
El abogado argentino Eduardo Awad.

Un ejemplo a seguir

Durante la conversación con BLes, el Dr. Awad muestra su gratificación, una y otra vez, por saber que su caso va a ser conocido por más personas. Pero no por una cuestión de ego, sino porque muchos discapacitados pueden saber, de esta forma, que sí se puede.

“Esas personas con discapacidad, que en el mundo son 1000 millones, no tienen que tener miedo de salir a luchar, de salir a pelearla”, expone.

“Que no tengan el prejuicio de decir: ‘¿Para qué voy a salir si total no voy a llegar a nada?’. No es así”, afirma.

El hecho de que una persona sufra una discapacidad también se vuelve una prueba para la familia. El Dr. Awad tiene un mensaje para ellos:

“La sobre protección anula, traba, frena”, advierte. “No sobreprotejan a la persona con discapacidad”, recomienda con énfasis.

“Dejenlos salir a desarrollarse, salir a vivir su vida. No les va a pasar nada”, añade.

Hacerse amigo de la discapacidad

(Facebook: Eduardo Awad)
(Facebook: Eduardo Awad)

Se puede pensar que la vida de una persona ciega puede ser triste, hasta deprimente, pero el caso de este abogado argentino demuestra todo lo contrario, corroborando que se puede disfrutar cada momento de nuestra rutina. 

“Cada cosa tiene su encanto”, indica con alegría.

“A pesar de las contras con las que te encontrás, si vos estás abierto a solucionar problemas en lugar de crearlos, esos problemas son solucionables”, agrega.

“La discapacidad es un gravísimo problema hasta que vos no te hacés amigo de tu discapacidad”, destaca indicando que de esta forma, la discapacidad no se convierte en una traba sino que, por el contrario, ayuda a “conseguir aquello que querés”.

No es “un enemigo que te viene a embromar la vida”, expone y aconseja tomar a la discapacidad “como una herramienta más que te pone la vida, para utilizarla y llegar a tus objetivos”.

El vaso medio lleno

(Facebook: Eduardo Awad)
(Facebook: Eduardo Awad)

El Dr. Awad es una persona cálida, siempre dispuesta a escuchar con atención. De hecho, cuenta que desarrolló estas y otras aptitudes luego de volverse ciego: “Siento que profundizo más en las cosas que escucho de los demás”.

Esa empatía que logra con las personas se ve reflejada en los miles de seguidores que tiene en sus redes sociales -las cuales son manejadas por él mismo.

Además, en su afán por ayudar a los demás, también colaboró como voluntario atendiendo el teléfono en el Centro de Asistencia al Suicida.

Ahora, ¿de dónde saca esa voluntad para anteponerse ante la dificultad y salir adelante? Esto contesta:

“De mí mismo, del día a día, de las ganas de seguir adelante, de las ganas de ser útil para mí y para los demás, para la gente que amo”, dice.

“La saco de mi alrededor, porque todos aportan un poco, todos empujan un poco y también esa energía de los que están a mí alrededor, me llega, la utilizo, la proceso, la acepto y la agradezco”, añade.

La vida es bella

(Facebook: Eduardo Awad)
(Facebook: Eduardo Awad)

Así como él fue un joven con ideales que luego se quedó ciego, hay muchísimos otros en iguales circunstancias.

“Le diría que estudie, que no escuche las palabras negativas, que le siga metiendo para adelante, que ayude al resto de sus compañeros, porque un ciego no solamente recibe ayuda sino que también puede prestar ayuda”, aconseja.

“Que le muestre al resto de sus compañeros que es un igual, solamente que no ve y eso no cambia demasiado la situación”, dice este abogado cuya experiencia -evidentemente- le da la razón.

¿Y si una persona se está por quedar ciega?

“Tranquilo. Quedarse ciego no es perder la vida. Quedarse ciego no es lo más importante que te va a pasar en la vida. Es una circunstancia más y tu organismo se va a acostumbrar a no ver. Y vos te tenés que acostumbrar mental, psíquica y espiritualmente a que no ves, pero vivís. Y tenés otros sentidos que te van a dar un resultado tan increíble para vos que va a llegar un momento en que te va a dar lo mismo ver o no ver porque las cosas las vas a disfrutar desde tu nueva situación de persona ciega pero la vas a disfrutar igual, las vas a disfrutar, tenelo por seguro. No se pierde la vida, al contrario”, concluye.

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La historia de superación del Dr. Awad: se hizo ‘amigo’ de su ceguera y hoy representa a 140 mil abogados
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