Redacción BLes – Se han disparado todas las alertas en Diamante, localidad de Entre Ríos, Argentina, ante el inminente desmoronamiento de la barranca que delimita el barrio Urquiza. 

Los nuevos movimientos de suelo detectados durante la madrugada del sábado en la gigantesca grieta que se extiende algunos metros tierra adentro de la población, advierte a los vecinos de los peligros de un desprendimiento inaplazable y de sus impredecibles consecuencias en las viviendas próximas, informó el medio argentino La Voz.

Las autoridades municipales han declarado el estado de “Emergencia Habitacional” y solicitaron por escrito el domingo por la tarde a los vecinos de la zona más crítica que evacuaran sus residencias mientras trabajan con integrantes de Defensa Civil para asegurar el área, describió el diario local UNO.

“Son tres las familias que respondieron al pedido de evacuación, trasladándose a casas de familiares. El resto de los residentes de la zona no quisieron salir del lugar”, confirmó al medio la secretaria de Acción Social, Marta Grancelli. El martes, algunas familias más decidieron alojarse en casa de parientes o vecinos.

“En caso de no aceptar el pedido y de permanecer en su lugar de residencia, será usted el único responsable de los daños y/o pérdidas de vida que pueda sufrir”, subrayaba el texto entregado a los residentes del barrio en la margen del río Paraná. “Les ofrecimos una alternativa y dispusimos de una escuela para que se puedan alojar”, apuntó el presidente municipal, Lénico Aranda.

La grieta de Diamante llega a presentar profundidades de varias decenas de metros.

El intendente mencionó que es uno de los barrios más antiguos de la localidad, recordando que hubo derrumbes, pero nunca de tal envergadura. “Se derrumbaba a lo mejor medio metro por 10 centímetros. Son barrancas a pique lo que hay ahí y ahora hay grietas de 30 a 40 metros de profundidad, es impresionante. En algún momento se hizo una estabilización de la barranca, pero no sé por qué no continuó en esa zona”, aclaró.

Ahora se ha determinado “cortar las calles aledañas y realizar un conteo de vehículos para saber cuántos tiene la Policía y los demás organismos que están actuando por si hay que afectarlos al lugar. La municipalidad y Prefectura ya pusieron a disposición los suyos en caso de que haya que intervenir en el lugar, y el nuevo director del hospital San José, Gastón Marchetti, tomó cartas en el asunto y habló a las unidades que están cerca por si hay que realizar traslados en ambulancias. Nos preparamos para lo peor”, añadió.

“Riesgo de vida”

“Como intendente, en todo momento comuniqué que existe un riesgo de vida en ese lugar del barrio Urquiza, en la zona del centro asistencial San Roque y del Cristo Pescador. Ahora los vecinos lo están comprobando y están entrando en razón. Tienen miedo a perder la vida y todo los bienes que lograron trabajando, pero hay familias que ya se autoevacuaron a viviendas de amigos o familiares”, indicó Aranda.

“Estamos trabajando coordinadamente con las distintas instituciones. Estamos participando desde la Municipalidad junto con la colaboración de la Departamental de Escuela, la Policía de Entre Ríos, personal de Prefectura y del Parque Nacional, los Bomberos Zapadores, además de quienes integran el área de Defensa Civil”, añadió.

“Formamos un comando que funciona en el Cuartel de los Bomberos y será el brazo ejecutor en caso de un siniestro. Desde ahí se van a tomar todas las decisiones cuando se efectúe el derrumbe”, comentó el intendente calificando la situación de “alarmante”. 

“La verdad es que no me quiero ir y no tenemos adónde”

“Esto no es de ahora, sino que este problema viene hace años, lo que pasa es que ahora se viralizó y con los drones se puede ver la magnitud de la situación”, denuncia a UNO Claudia Zárate, quien reside al final de la calle Urquiza.

Vista aérea de una parte de la zona afectada.

“Mi casa está a unos 100 metros de la parte más comprometida. Cuando estaba trabajando vinieron unas asistentes sociales y hablaron con mi papá. No sé bien qué le dijeron, pero yo ya aclaré que de acá no me voy. La verdad es que no me quiero ir y no tenemos adónde. Tampoco contamos con un lugar para llevarnos las pocas cosas que tenemos. Me duele esto que está pasando”, comentó Claudia angustiada.

“Da impotencia todo esto, porque pudieron haber hecho algo antes, no ahora; siempre es todo a último momento y a las apuradas”, sentenció.

“Se vive un clima de mucha tensión y alerta”

“La sensación de miedo y angustia se vive todos los días, porque estamos todo el tiempo pensando que en cualquier momento se cae la barranca y se lleva alrededor de 15 casas, muchas de ellas de familias que trabajaron toda su vida para tener su vivienda digna”, explicó Walter Solís que reside en la zona de mayor peligro del Barrio Urquiza.

“La verdad es que se vive un clima de mucha tensión y alerta. Hay vecinos que fueron desalojados de sus viviendas pero no les dieron otra respuesta. Los querían llevar al Hospital Colonia y no es un lugar para ir con criaturas, y también hay escuelas para que se refugien, pero no les dan ningún tipo de solución más allá de eso”, agregó.

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“Hasta el momento son alrededor de 20 familias las que están en la zona del deslizamiento de la barraca y algunas se fueron a quedar a casas de familiares o vecinos. Pero pasa que las personas que viven en el barrio no quieren dejar su vivienda por miedo a los robos. No quieren perder todo lo que lograron a lo largo de toda una vida. Hay gente que vive de la pesca y como está la situación económica del país es difícil volver a arrancar de cero”, continuó diciendo Solís.

“Por ahí los vecinos decían que si hay posibilidad de que les den una vivienda aunque sea a pagar a plazo, ellos se retiran del lugar para deshabitar la zona de peligro”, concluyó.

En este aspecto, el intendente señaló que no solo se enfocan en la emergencia sino en “preservar la vida y la integridad de los vecinos afectados” y que se encontraban gestionando con el gobierno de la nación “el después de la caída de la barranca”, en base a lo cual determinó: “Estamos viendo si podemos tramitar viviendas, pero sabemos que da para largo y no queremos crear falsas expectativas”.

El miércoles, mientras la mayoría de vecinos se negaba a abandonar su hogar, la Defensa Civil de Diamante informó sobre la aparición de nuevas fisuras que ampliaban el radio de la zona crítica afectando a 38 familias más. 

“En total, estarían afectadas alrededor de 64 familias en zona de riesgo”, señalaron los funcionarios a la vez que reiteraban que “se encuentran a disposición de los vecinos para continuar con las evacuaciones en dos establecimientos educativos de la ciudad”.

Alerta en Argentina ante el inminente desplome de un barrio en Entre Ríos
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Categorías: América Argentina

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